Imagina una casa de cinco personas, dos adultos y tres niños. A la hora de entrar por la puerta, tienen la costumbre de descalzarse para no caminar con los zapatos de la calle. Pero son cinco. Eso quiere decir que hay 10 zapatos en el suelo. En un lado de la puerta. Sueltos sin más. En resumen, un espacio lleno de caos y desorden.
Muchos prefieren acabar con esto y para ello los zapateros son una de la opciones ideales, más aún por la gran diversidad de modelos que se adaptan a cualquier estancia y espacio, desde zapateros estrechos a otros que disponen de banco para sentarse y parecen más un mueble que un zapatero.
Los muebles zapateros, uno de los básicos que no puede faltar en casa
Hoy en dÃa, tener varias prendas de ropa, accesorios y, por supuesto, distintos zapatos, es algo que es habitual. Las personas no tienen un traje de diario y uno de domingo como ocurrÃa antaño, sino que el armario se llena de distintas prendas, a veces hasta el punto de derivar en un desorden si no tenemos cuidado y planificamos en base al espacio que se tiene.
En el caso de los zapatos, estos son uno de los elementos de vestir a los que menos atención se les presta a la hora de guardarlos, pasando a veces a estar desperdigados por los muebles. Y eso implica tardar varios minutos en encontrar la pareja de aquel que se quiere lucir. Otros simplemente los guardan en las cajas en las que vienen cuando las compramos, pero estas ocupan bastante más espacio, y cuando se tienen muchos, es casi imposible que cojan todas. Por no decir que, al no verlos, podemos caer en la compra de otros similares pensando que no tenemos.
Por eso, cuando aparecieron los muebles zapateros como el elemento básico de toda casa para que el calzado estuviera recogido y protegido, ya fuera en el recibidor de la casa o en las habitaciones o vestidor, muchos se lanzaron a ellos.
No hay duda de que se trata de un mueble funcional, y que su precio no implica gastarse una fortuna para tener calidad y funcionalidad.
Distintos modelos de muebles zapateros
Cuando empezaron a salir los muebles zapateros, estos tenÃan una forma determinada, que a veces no cuadraba con el espacio que se disponÃa en los hogares. Poco a poco, los fabricantes fueron dándose cuenta de las carencias de sus modelos, y de las demandas de los clientes, con lo que aparecieron zapateros estrechos para zonas de poco espacio; zapateros rinconeros, para aprovechar el espacio desaprovechado de las esquinas; muebles extensibles, para colocar más o menos zapatos según las necesidades…
En general, la clasificación de zapateros se basa en tres modelos:
- Los más sencillos y baratos, compuestos por una estructura metálica con varios soportes en los que encajan los zapatos. Estos no protegen en sà los zapatos, sino que los almacenan para mantener el orden y control en el lugar donde se colocan.
- Muebles con bandejas abatibles, los más caracterÃsticos y utilizados, ya que esta bandeja o puerta se baja para poder acceder a los zapatos que estarán apoyados en un soporte. Además, es posible que se tengan cajones para guardar accesorios o productos de limpieza relacionados con los zapatos.
- Muebles propiamente dichos, en los que al abrir las puertas se encuentran varias baldas para colocar en ellos los zapatos de manera horizontal o inclinados ligeramente.
Los malos olores, lo que frena a muchos para tener zapateros
No hay duda de que los zapateros son uno de los muebles para organizar zapatos más funcional. Pero también pueden ser un quebradero de cabeza para con los malos olores. Muchos sufren de mal olor en los pies, y a eso hay que unirle que algunos zapatos, bien porque se mojan o por la humedad que producen los pies, emiten un olor desagradable que, dejados en el zapatero, puede hacer que toda la casa huela mal.
De hecho, es este problema el freno en muchos hogares para hacerse con un zapatero. Y es que da igual que sean zapateros estrechos, de mueble, básicos… Si los zapatos – o los pies – huelen, entonces ese ‘pestilente olor’ permanecerá en la zona.
Afortunadamente, hay soluciones para este problema, desde el hecho de usar plantillas especiales, a utilizar polvos para aplicar en los zapatos y frenar la emisión de esos malos olores, hasta muebles con sistema de perfumado. Por supuesto, también la limpieza de los muebles, y el uso de productos para controlar los olores ayudan a evitar el problema.
Por eso, cada vez son más los hogares que deciden instalar zapateros en sus hogares, ya sea a través de muebles, de zapateros estrechos – con la ventaja de que muchos de estos disponen de un espejo vertical para ver cómo quedan los zapatos con la ropa –, de vestidores con baldas para zapatos iluminadas…

