La instalación de placas solares fotovoltaicas es una opción que no solo permite realizar un consumo responsable y eco sino que también permite ganar dinero sin ser el consumidor final de la energÃa que se produce. Esto es algo que se puede lograr si se opta por alquilar el tejado de la vivienda, cuando sea posible, para llevar a cabo la instalación de placas solares.
Cuándo se puede usar el tejado para instalar placas solares
Las personas que se estén planteando usar el tejado para la instalación de placas solares, es decir, apostar por el alquiler de los tejados para poner placas solares, deben saber que esto va asociado a una serie de requisitos. Entre dichos requisitos están el hecho de que el tejado en cuestión presente  un acceso fácil, asà como que cuente con la suficiente cantidad de metros para que esto pueda resultar rentable.Â
Además, el tejado en cuestión tendrá que tener un buen estado de conservación, contar con orientación sur sin elementos naturales o artificiales que den sombra y presentar también una inclinación de entre 30 y 40º. Esto es asà para garantizar que el tejado cuenta con las caracterÃsticas necesarias para soportar el peso sin que ello acabe suponiendo un daño en el mismo.
De este modo, si el tejado cumple con los requisitos arriba mencionados pero la vivienda no cuenta también con una determinada superficie serÃa valorable la opción de unificar metros con vecinos cercanos para llevar a cabo la instalación de manera conjunta en los diferentes tejados y repartir asà también los beneficios. Esto es asà porque la cantidad de metros disponibles que hay es uno de los factores más relevantes para las empresas que llevan a cabo la instalación en cuestión, teniendo también la posibilidad de erigirse en una colectividad de autoconsumo. Para que esto sea posible es necesario que las dos terceras partes de los propietarios voten a favor.
En definitiva, para hacer este tipo de instalaciones se apostará por las casas que se encuentren en la misma zona catastral y que no tengan una distancia entre ellas que sea superior a 500 metros respecto a la zona donde estará la instalación fotovoltaica. Por otro lado, será necesario que la red de consumidores y la instalación solar estén conectadas entre sà y con una distribución de energÃa de baja tensión. Cabe recordar que en ningún caso se hará este tipo de instalación en tejados cuya cubierta cuente con amianto.
Tipos de contrato
Una vez se ha realizado la instalación en el tejado de paneles solares para el autoconsumo y también para generar ingresos adicionales se ha de tener en cuenta que existen diferentes tipos de contratos.
Alquiler por m2
Este tipo de alquiler toma de referencia el m2 útil. Se trata del tipo de contrato más común y, como decimos, toma como punto de partida la superficie útil del tejado. Con ello, lo que se hace es restar la cantidad de metros que no reciben luz o en las zonas en las que no se pueden colocar las estructuras, como donde hay sombras, chimeneas, etc. A cambio, el usuario percibe una cantidad de dinero periódico por el uso del espacio.
Según el kW instalado
Este tipo de contrato también es bastante común y lo que se hace aquà es recibir un salario en función de cada kW instalado, por lo que se tendrá en cuenta la potencia de la instalación solar total.Â
Con prima y cuota
En este tipo de contrato, el propietario recibe un anticipo de la negociación, para posteriormente recibir la cantidad mensual acordada.
Pago según producción
Aquà la cantidad a percibir y, por tanto, el sistema de alquiler está sujeto a un porcentaje que será variable en función de la producción de energÃa se produce cada mes. En este tipo de contratos, el propietario asume algo de riesgo, puesto que la cantidad que recibirá será variable en función de las horas de sol que haya. Es el tipo de contrato que más gusta por parte de las compañÃas productoras.
La posibilidad del autoconsumo
No hay que olvidar que al instalar paneles solares también se da la posibilidad de que el propietario perciba una mensualidad a modo de energÃa para su consumo particular. Es algo que suele acordarse más allá de la opción de percibir una cantidad de dinero inicial.
