En los últimos años, la tecnología no ha dejado de avanzar hasta ir copando cada uno de los aspectos de nuestras vidas. En todos los sectores, han ido apareciendo gadgets completamente nuevos diseñados para facilitarnos el trabajo o la comunicación, y también se han ido renovando objetos que ya existían para añadirles características mejoradas que los hacen más útiles. Un buen ejemplo de esto último se da en los sistemas de control de acceso a viviendas con la transición del portero telefónico tradicional a los sistemas de videoportero. En este artículo te explicamos cómo instalar un videoportero puede mejorar la seguridad en tu vivienda y por qué se está convirtiendo en una alternativa cada vez más demandada en detrimento del telefonillo de toda la vida.
El «telefonillo» o portero automático tradicional
Un telefonillo, también conocido como portero automático, es un dispositivo de comunicación que se instala en las entradas de edificios o residencias para permitir la interacción entre la persona que se encuentra fuera y que llama a la puerta y otra que le contesta desde dentro del inmueble, pero sin tener que abrirla. Funciona mediante un sistema de intercomunicación que puede ser activado desde el portal o la entrada principal mediante un botón. Al presionar este botón, se establece una conexión de audio directa con uno o varios intercomunicadores distribuidos dentro del edificio, permitiendo que los residentes escuchen y respondan sin necesidad de desplazarse hasta la entrada ni abrir la puerta del portal.
Este sistema proporciona una capa básica de seguridad y control de acceso, ya que los residentes pueden verificar verbalmente la identidad de la persona antes de decidir si permiten o no su entrada. A menudo se encuentra en edificios de apartamentos, oficinas y también en viviendas unifamiliares. La instalación del telefonillo es generalmente sencilla, consistiendo en el montaje de una unidad exterior con micrófono y altavoz en la puerta de entrada y unidades interiores correspondientes en los lugares deseados dentro del edificio.
El telefonillo es especialmente útil en edificios con múltiples unidades residenciales u oficinas, donde instalar un sistema de videoportero completo podría ser excesivamente caro, y durante décadas ha sido el sistema más utilizado (cuando no el único) en los bloques de pisos de nuestro país. Además, para personas mayores o aquellos menos familiarizados con la tecnología, los telefonillos representan una opción más simple y directa sin sacrificar la seguridad básica que ofrecen.
El videoportero: la seguridad visual y su impacto
El videoportero, por su parte, es un dispositivo que combina las funciones de un timbre tradicional con las de una cámara de seguridad. Lo más destacado de un videoportero es su capacidad para permitirte ver quién está en la puerta de tu casa sin necesidad de dejarles acceder al interior del recinto. A diferencia del telefonillo, en el videoportero puedes verificar a simple vista si la persona que habla es quien dice ser sin necesidad de dejarle entrar al edificio y esperar que llegue a la puerta de tu casa para poder observarlo por la mirilla de la puerta de casa antes de abrir.
Además, los modelos más modernos de videoportero ofrecen funciones adicionales como la conectividad con otros dispositivos inteligentes, lo que te permite controlar el portero desde tu smartphone a través de una aplicación. De esta manera, cuando llaman al timbre de casa puedes saber de quién se trata incluso cuando estás fuera; y, en muchos casos, puedes incluso hablar con esa persona de forma remota a través de la app, lo cual es muy útil para dar instrucciones al cartero o a repartidores si vienen a traer algún paquete y no estás en casa.
La instalación de un videoportero puede ser más compleja que la de un telefonillo tradicional, dado que requiere de conexiones eléctricas y, en muchos casos, una conexión a internet. Generalmente, el proceso involucra montar la unidad exterior en la pared cerca de la puerta principal, conectarla al sistema eléctrico de la casa, y configurar la conexión inalámbrica con el hogar digital para permitir el acceso remoto. Aunque puede sonar complicado, la mayoría de los fabricantes ofrecen guías detalladas y soporte técnico para facilitar este proceso.
¿Por qué es mejor instalar un videoportero que un telefonillo?
Aunque los telefonillos tradicionales cumplen perfectamente con su función, los videoporteros ofrecen beneficios que un portero automático tradicional no puede proporcionar. Además de las ventajas ya mencionadas de combinar las capacidades de audio y video (que aumentan significativamente la seguridad) y la posibilidad de manejarlo en remoto a través del smartphone, también cuentan con otras características que lo convierten en una opción superior para aquellos que buscan maximizar la seguridad y funcionalidad en la gestión del acceso a su hogar.
Un aspecto relevante en este sentido es la capacidad de grabación de imágenes que ofrecen muchos videoporteros. En un entorno donde la seguridad es una preocupación creciente, tener un registro visual de todas las personas que han estado en la puerta puede ser un buen recurso a utilizar en caso de incidentes de seguridad o disputas legales con los vecinos.
