Actualmente es posible encontrar una gran variedad de platos de ducha diferentes disponibles en el mercado. Es por este motivo que puede resultar complicado escoger la alternativa perfecta. A continuación te presentamos los mejores consejos, tips y recomendaciones de los expertos para valorar lo que debemos tener en cuenta a la hora de elegir un plato de ducha. Sigue leyendo para revisar lo que debes valorar a la hora de escoger un plato de ducha.
El espacio del baño
Lo primero que debes valorar a la hora de elegir un plato de ducha es el espacio del que dispones en el cuarto de baño. Existen platos de ducha con diferentes formas y dimensiones. Es por este motivo que el espacio disponible en tu baño es clave a la hora de escoger el plato de ducha. Existen modelos curvados o circulares que ocupan muy poco espacio, y que te permitirán instalar una ducha en un espacio de baño bastante reducido, lo cual es muy interesante si quieres reservar algunos metros para la zona del lavabo o del inodoro. Del mismo modo, existen también platos de forma rectangular y cuadrados.
Los materiales del plato de ducha
Por otro lado, encontramos también platos para ducha elaborados con diferentes materiales. En primer lugar tenemos los platos de ducha de cerámica, que están elaborados con feldespato, arcilla y arenas silÃceas. Se trata de la solución más económica. Estos platos ofrecen una gran resistencia a los productos quÃmicos, porque su color no amarillea nunca. Son un tipo de platos con acabados gruesos, aunque con una resistencia a los golpes algo menor.
Por otro lado encontramos los platos de carga mineral y de resina. Se trata de platos que presentan diseños minimalistas y modernos. En su composición combinan resinas y otros minerales. Además son platos planos o extraplanos, con un grosor alrededor de los tres centÃmetros. De esta manera, pueden ubicarse cómodamente a ras de suelo, haciendo más sencillo el acceso a la ducha. Otra de las cualidades de estos platos es que son los que tienen una mayor resistencia a los golpes.
Este tipo de platos de ducha suelen contar con medidas estándar, aunque también están disponibles en medidas especiales. De esta manera, se pueden fabricar a demanda de los compradores, siendo más sencillo optimizar el espacio que tengamos disponible para nuestro plato de ducha. Además, son platos que admiten recortes, como por ejemplo para pilares. Asimismo, cabe reseñar que estos platos permiten personalizar el color, están disponibles en distintas texturas, hasta texturas de pizarra o lisas y son antibacterianos y antideslizantes.
Por otro lado encontramos los platos de ducha de piedra. Estos son especialmente resistentes, elegantes y duraderos. Tienen unos 20 años de garantÃa y pueden componerse de mármol, de pizarra o de granito. Se elaboran de manera exclusiva para los clientes, siendo posible escoger su medida y su forma, aunque también existen opciones estándar.
Se trata de platos extra planos, con sólo dos centÃmetros de grosor y cuentan con un antideslizante de clase 3, con lo que son perfectos para ubicar en hogares en los que vivan personas de movilidad reducida. Estos platos son sencillos de limpiar y su color no se altera. Además, tienen un tacto cálido y una válvula de desagüe.
Finalmente encontramos los platos de ducha de acrÃlico. Son platos compuestos a partir de una parte exterior acrÃlica y de una parte interior de fibra de vidrio o de poliuretano. Los platos acrÃlicos suelen llevar refuerzos de aglomerado y son robustos en los bordes. Su resistencia a los golpes es alta, y cuentan además con superficies antideslizantes de gran calidad.
Que no resbalen y sean sencillos de limpiar
Otra de las máximas que debemos tener en cuenta a la hora de escoger el plato de ducha perfecto es que éste no debe resbalar y tiene que ser sencillo de limpiar. Una de las principales recomendaciones de los expertos pasa por seleccionar platos de ducha de mármol y resina, ya que se trata de elementos antideslizantes, resistentes y especialmente sencillos de limpiar.
Además, estos platos cuentan con acabados impermeables que evitan que se acumule la suciedad en el interior, con lo que será mucho más fácil prevenir que puedan llegar a estropearse. Los platos de carga mineral llevan un tratamiento que termina con la porosidad del material. De esta manera, la limpieza se torna mucho más sencilla, porque la suciedad se acumula simplemente en la superficie. Es por este motivo que los platos de ducha que no resbalan están especialmente conectados con los platos de ducha más higiénicos. Del mismo modo, los suelos antideslizantes minerales no cuentan con juntas falsas, con lo que el agua no se quedará estancada en ningún momento.
Sin duda, uno de los elementos principales que permite que los suelos minerales sean algunos de los más seguros del mercado es su diseño cuidado. Al contar con un grosor muy pequeño no quedan escalones o desniveles que puedan poner en riesgo la seguridad de las personas con movilidad reducida, los ancianos y los niños, con lo que estos platos son la mejor alternativa si estamos buscando una opción segura de plato de ducha.
