Unos consejos prácticos para modificar tu vivienda sin tener que rascarte el bolsillo más de la cuenta.

A todos nos encanta modificar nuestro hogar para tenerlo a nuestro completo gusto. Desde cambiar la decoración o los muebles hasta llevar los cambios un paso más allá y realizar grandes modificaciones estructurales, cambiando habitaciones, tirando muros, cambiando suelos y, en definitiva, alterando todo aquello que se pueda alterar.

Hacer todo esto es posible, pero hay que tener en cuenta que, mientras más se pida, más repercusión tendrá en los presupuestos de reformas que pidas. Cada trabajo tiene su coste y, cuando se habla del hogar, los precios no son especialmente bajos, sobre todo si no sabes cómo actuar correctamente.

Así, si quieres saber cómo reformar tu casa y ahorrar al máximo posible, lo primero que debes saber es que siempre hay alternativas. Comienza por repasar los materiales que quieras utilizar y comprueba si puedes o no recurrir a otra opción que resulte más económica. Por ejemplo, ¿por qué no recurrir al parqué para tus suelos en lugar de losa? Es un tipo de suelo muy en boga y, además, bastante duradero y económico.

Busca siempre otras opciones, recurre al aglomerado para tus encimeras, en lugar del mármol o la piedra, opta por puertas huecas y pintadas en lugar de macizas para las habitaciones. En el fondo ofrecen la misma utilidad y pueden incluso ser más personalizables, con la ventaja de que son mucho menos costosas.

Pero, por supuesto, donde más debes esforzarte es en la búsqueda de los profesionales. Es cierto que se suele decir que los más caros son los mejores, pero no tiene porque ser una verdad absoluta. Existen auténticos artistas de las reformas que ofrecen presupuestos mucho más económicos y, además, realizan un servicio con una relación calidad/precio exquisita.

No te dejes llevar por la primera opción a la que recurras, esfuérzate en buscar materiales por tu cuenta, informándote previamente sobre ellos y, además, recuerda comparar lo que te ofrecen diferentes expertos para valorar cuál te conviene más. Hablamos siempre desde una perspectiva económica, pero este último campo puede ser además especialmente importante desde la perspectiva de la calidad. Pagar más no siempre es mejor.

Ten todo esto en cuenta y te aseguramos que podrás disfrutar de un presupuesto muy inferior a los primeros que pudieras recibir con tu idea original.