Cuando nos decidimos por comprar un electrodoméstico u otro, solemos fijarnos principalmente en el precio de éste, ya que el resultado suele ser similar y en numerosas ocasiones no sabemos diferenciar el producto entre este homogéneo mercado. Donde más notamos la diferencia es en el bolsillo. Pero pocas veces nos fijamos en lo que pueden llegar a consumir, que a la larga, es donde más notaremos la diferencia real: en las facturas. Lo barato puede salir caro, excepto si compramos electrodomésticos baratos de bajo consumo.
Ventiladores
Estamos ante el electrodoméstico estrella, ya que su consumo es ínfimo y su precio es reducido en comparación con el resto de equipos de climatización. Podemos utilizarlo todo el día sin gastar prácticamente nada de luz y su rendimiento es necesario en esos meses calurosos de verano. Sin duda, el ventilador silencioso es el más recomendado, ya que la combinación de calor y ruido molesto y continuo, no es el ideal cuando estamos en casa sudando la gota gorda.
Existen muchos tipos de ventiladores que, dependiendo de nuestras necesidades, deberemos escoger según sus características. Existe el ventilador de mesa (el más común), el de torre/columna, los de pie, los de pared y los de techo, todos ellos silenciosos.
Los mismos los podemos resumir de la siguiente manera:
- Ventilador silencioso de mesa. Ideal por su movilidad debido a su reducido tamaño para dirigirlo sobre un punto concreto y cercano.
- Ventilador silencioso de columna. Perfecto para espacios pequeños y muy estéticos. Ruidos cero, ya que existen algunos incluso sin aspas.
- Ventilador silencioso de pared. Con función similar al de mesa, pero ideal para poner en aquellos espacios donde el espacio de la mesa sea reducido y por ende, los colocamos en la pared.
- Ventilador silencioso de pie. Perfecto para cuando queremos que se mueva y cubra una amplia zona.
- Ventilador silencioso de techo. El más indicado para colocarlo en alguna estancia donde se pasen largas horas (perfecto para cuando dormimos). Suelen ser grandes y abarcan un amplio campo, refrescando así toda la habitación. Además, suelen contar un una bombilla y mando a distancia, por lo que las comodidades de este modelo se multiplican, ya que cumple diversas funciones.
Se trata del mejor electrodoméstico en cuanto a rendimiento/coste del mercado. Los aires acondicionados, por ejemplo, llegan a gastar hasta 30 veces más que un simple ventilador, además de que son más ruidosos que un ventilador silencioso.
Otros electrodomésticos de bajo consumo
No solamente debemos fijarnos en los ventiladores, ya que existe un gran número de electrodomésticos para nuestro hogar que consumen una auténtica barbaridad, y es ahí donde debemos fijarnos en cuáles compramos, para reducir el coste de nuestras facturas. Lavavajillas, lavadoras, neveras, hornos, etc…, son casi ilimitados, y el consumo de aquellos que producen calor suelen ser los más costosos, es decir, la gran mayoría de los electrodomésticos, lamentablemente.
El electrodoméstico bajo consumo se presupone clave para reducir cerca del 70 por ciento de la factura de la luz. Es por ello por lo que debemos fijarnos en aquellos que podemos encontrar con alto ahorro energético. Entre ellos destacan los calefactores, aires acondicionados portátiles, termos eléctricos, deshumidificadores, radiadores, lavadoras y neveras. Todos ellos podemos encontrarlos de bajo consumo.
La cuestión reside en saber cuáles son los más utilizados en casa y cuáles son los ideales para sustituirlos por algunos de bajo consumo. Pero no todas las ventajas se centran en el precio, tener electrodomésticos de alto ahorro energético nos permite, además de reducir la factura entre un 60 y un 70%, disminuir el impacto ecológico y aumentar la vida útil del electrodoméstico, ya que necesitan menos recursos para funcionar y, por tanto, su desgaste es menor.Finalmente, cabe destacar que los modelos de bajo consumo no son más caros que los modelos tradicionales, por lo que la gran diferencia entre un electrodoméstico u otro, la notaremos a los pocos meses, conforme nos vayan llegando las facturas.
