Las piscinas son protagonistas del ocio del verano, pero ¿por qué no prolongar la diversión y los beneficios de la natación todo el año? Las cubiertas para piscinas constituyen la mejor solución tanto para proteger nuestra piscina en invierno correctamente como para alargar la temporada de baño.
Sin embargo, ¿qué tipos de cubiertas de piscina existen en el mercado?, ¿cómo escoger la que mejor se adecúe a nuestras necesidades y qué beneficio aporta tener una?
¿Qué tipos de cubiertas de piscina existen?
Aunque existe una gran variedad de modelos de cubierta de piscina, clasificándose en distintos tipos según la forma, el material, el uso que le demos, las dimensiones o su ubicación.
Entre los tipos de cubiertas que podemos encontrar en empresas especializadas como Poolaria destacan las siguientes:
- Cubiertas altas o cubierta que cubre la piscina totalmente, con techo y un espacio alrededor, permitiendo su uso a lo largo de todo el año. Unas cubiertas que pueden quedar fijas o poder abrirse y replegarse en uno o más de sus lados y dejar la piscina descubierta durante los meses más cálidos.
- Cubiertas bajas. Este tipo de cubierta carece de paredes laterales, permitiendo el baño en los meses de temperaturas suaves.
- Cubiertas móviles. Es el tipo de cubierta elegida para proteger piscinas de grandes dimensiones como las piscinas de urbanizaciones, polideportivos, hoteles, etcétera. Son cubiertas planas que tapan la piscina por completo y pueden ser manuales o automáticas.
- Cubiertas planas. Están a ras del suelo y no permiten el baño cuando se colocan. Son muy discretas y, en el caso de las transitables, permiten aprovechar el espacio de la terraza o el jardín en el que se encuentran.
- Por lo que respecta a los materiales, las cubiertas de piscinas pueden ser de aluminio, de distintas aleaciones de metales, de madera laminada y, ya en las zonas de paredes y ventanas, de cristal, resinas acrílicas y policarbonato.
Ventajas de utilizar cubiertas de piscinas
Entre los principales beneficios de cubrir nuestra piscina con una cubierta de piscinas destacamos:
- Hacemos de nuestra piscina un entorno seguro para niños y mayores, así como para nuestras mascotas.
- La temperatura del agua se mantiene y hace posible prolongar el baño en los meses más suaves de la primavera y el otoño.
- Se protege a la piscina de la suciedad y de las inclemencias del tiempo, ahorrando también en tareas de limpieza y mantenimiento.
- Nos permite aprovechar la piscina durante todo el año, además de sacar partido del espacio que ocupa o de su entorno si la cerramos.
- Las cubiertas de piscinas son fáciles de utilizar y presentan una gran variedad de modelos adaptables a las necesidades de cada caso, además de poder automatizarse y permitir cerrarse o abrirse con solo pulsar un botón.
- Y, por último, prolongan la vida útil de nuestra piscina al protegerlas en invierno, momento del año en el que están más expuestas a daños generados por el frío, el agua, el viento y la amplitud térmica.
