Si hay un elemento fundamental e imprescindible en una cocina, eso es un escurreplatos. Muchas veces empezamos a construir la cocina en nuestra cabeza y pasamos por alto elementos importantes que un principio no formaban parte de nuestros planes. Los escurreplatos cumplen con varias funciones, pero la más obvia y para la que fue concebido es, precisamente, aunque resulte obvio, escurrir la vajilla una vez ha sido lavada. La idea de tener que secar manualmente con un trapo de cocina o con papel continuo todo lo que freguemos se antoja fatigante.
Es por esto que el escurreplatos suple esta función permitiéndonos colocar los platos mojados con el fin de que escurran toda el agua y queden impolutos para el siguiente uso. Existen novedades asombrosas en este campo, un ejemplo de ello son las propuestas de Brabantia. Además, también desempeña un papel de carácter organizativo en nuestra cocina.
Elementos accesorios en la cocina
El escurreplatos no es un simple elemento accesorio, es todo un objeto con caracterÃsticas propias y con una función primordial, de su elección, o mejor, del acierto de su elección, depende en gran medida su eficacia. Debemos apostar por productos con una vida útil larga, y que además se camuflen perfectamente en la armonÃa de nuestra cocina.
En primer lugar, debemos observar nuestras necesidades especÃficas. Hacernos una serie de preguntas antes de lanzarnos a comprar nos ayudará a dilucidar lo que realmente nos hace falta. ¿Qué material es el idóneo? Esto dependerá fundamentalmente de los materiales que más acto de presencia hagan en nuestra cocina. En el mercado existen diversas opciones, entre ellas: acero inoxidable, madera o plástico.
La primera opción es la más recomendable, puesto que el acero inoxidable nos facilita la limpieza y desinfección y aumenta la durabilidad. La madera es una solución ecológica que requiere de mayor mantenimiento pero que puede quedar muy vistosa. El plástico constituye la opción barata pero polivalente y usable.
Adaptarse a la situación familiar
La capacidad es otra caracterÃstica para ponderar. No es lo mismo una pareja que una gran familia. Esto además alude directamente a su ubicación. En ocasiones los escurreplatos reposan en un mueble sobre la cabeza del fregadero. En otras reposa en el mismo fregadero. Dependerá en gran medida, como comentábamos, del espacio que necesitemos en el friegaplatos. Vaya por delante que es preferible que peque de grande que, de pequeño, puesto que es fácil que nos arrepintamos de la compra si vemos que se nos ha quedado pequeño.
No menos importante es la cuestión del drenaje. Los escurreplatos sirven fundamentalmente, como decÃamos antes, para escurrir el agua de la vajilla recién lavada. Esta agua que se drena debe ir a un sumidero. Hay que colocarlo estratégicamente con el fin de que el agua fluya hasta un sumidero. Un escurreplatos que acumula agua estancada es un escurreplatos no funcional. Esto puede provocar malos olores o el deterioro de la encimera.
Y por último y no por ello menos importante la sujeción. No querrás que con un mÃnimo toque tu vajilla se estampe contra el suelo. Es preciso considerar elementos de fijación, ya sean orientados a que se quede inmóvil o a que pueda desplazarse, pero con garantÃas, gracias, por ejemplo, a unas gomas de fijación, que evitarán que se escurra con facilidad.
En Brabantia encontrarás este y otros productos para tu hogar.
