Los retratos hechos a lápiz por encargo representan una oportunidad única para convertir los recuerdos familiares en obras de arte que tomen protagonismo en la decoración del hogar. Cada dibujo es personalizado, y representa el alma del ser querido retratado.
A la hora de decorar los espacios del hogar, lo primero que se suele buscar son obras de arte impactantes que atraigan la mirada de todos. Desde lindas pinturas, hasta fotografÃas interesantes, siempre se busca darle un poco más de vida a la sala o habitación. Además de esto, es oportuno darle un toque personal para hacer del hogar un lugar completamente único.
La mejor opción para combinar lo personal con lo artÃstico es decorar con retratos por encargo de alta calidad. Muchos artistas convierten las fotografÃas familiares en preciosas obras de arte hechas a mano, inmortalizando a los seres queridos en el papel, de esta manera se obtiene un dibujo muy emotivo y original, digno para enmarcar.
Un retrato hecho a mano por encargo es una buena idea para regalar a un familiar, pareja, amigo o a uno mismo, para ocasiones especiales como un cumpleaños o una boda. Asimismo, es perfecto para aquellas familias que desean un dibujo hermoso en la sala de estar, el cual contenga el alma de las personas retratadas dentro de la obra de arte.
Retratos familiares o de mascotas
La tradición de hacer retratos está presente desde hace siglos. Es tÃpico escuchar historias de reyes que dejaban a los artistas vivir en su reino con una condición: que realizarán imponentes pinturas tanto del rey mismo como de los demás miembros del palacio real. Era una muestra de estatus social, pero esta práctica hoy en dÃa ya está democratizada.
Los retratos por encargo son ahora asequibles para todos, y tan solo es necesario contar con la fotografÃa que se desea convertir en obra de arte. Se envÃa la imagen de referencia por correo electrónico, WhatsApp o Telegram, y luego se espera entre 5 y 10 dÃas. El artista realiza todo el trabajo en ese tiempo, siempre mostrando el progreso de la obra al cliente.
A diferencia de épocas pasadas, cualquier persona puede ser el sujeto de un dibujo impresionante. Incluso, se pueden encargar retratos de mascotas para inmortalizar a esos seres peludos, y que la marca que dejaron en la vida esté siempre presente en el hogar. La creatividad es el único lÃmite a la hora de encargar un retrato: cualquier fotografÃa puede convertirse en una obra de arte.
Es importante recalcar que los retratos por encargo son mucho más que una simple foto convertida en dibujo. Al retratar a la persona o mascota, el artista emplea dinamismo y creatividad para darle vida a la obra, captando aquellas caracterÃsticas que hacen al sujeto único y plasmándolas con lápiz y papel. Eso es lo que diferencia a una fotografÃa de una obra maestra del retrato.
El auge de los retratos por encargo
Los retratos se han convertido en toda una tendencia cultural, y la más simple muestra de ello es pasar por la ciudad y ver a decenas de artistas realizando dibujos a lápiz. Asimismo, es muy común ir a visitar un familiar o a un amigo y encontrarse uno de estos retratos colgados en la pared, enmarcados con orgullo en medio de la sala de estar.
Un retrato de calidad requiere gran esmero por parte del artista. No solo se debe conocer las técnicas de dibujo, sino que se debe estudiar muy pacientemente al sujeto de la fotografÃa original para representarlo en el dibujo de forma fidedigna. La expresión del rostro y del cuerpo en el papel, además, se maneja mediante el uso de métodos que varÃan de artista en artista.
Es recomendable mirar el portafolio del artista antes de realizar el encargo, conocer su estilo propio para considerar si es acorde a las expectativas existentes para el resultado final. Además, ciertos detalles como el tipo de material utilizado o el tamaño de la obra, son factores a tener en cuenta antes de pedir el retrato al artista.Â
