Cuando hablamos de cerramientos, quizás uno de los primeros que se nos viene a la cabeza sean las persianas de exterior. No solo es uno de los más demandados, sino que su instalaciĂłn es prácticamente obligatoria.Â
Las persianas enrollables de exterior son por excelencia uno de los mejores modos de gestionar el nivel de luz y calor del interior de un inmueble. Unas persianas de calidad harán notar, sin lugar a dudas, la diferencia en la lucha contra el calor durante el periodo estival. Y es que poner coto al sol en verano es una necesidad imperiosa en según qué latitudes. Veamos a continuación los tipos de persianas exteriores más comunes.
Alicantinas
Quizás sea este el tipo de persianas enrollables de exterior más célebre y extendido. Su mecanismo de lamas grapadas y el cordón de su polea suelen verse en no pocas casas de todo el mundo. El funcionamiento de la misma es bastante simple e intuitivo: al tirar de la polea, la persiana se enrolla; lo contrario pasa si la soltamos.
Este tipo de persianas tuvo su origen en Sax, un pueblo alicantino, en las últimas décadas del siglo XIX. Un viraje desfavorable de la industria de la vid en la región provocó que sus habitantes comenzaran a dar otro uso a las ramas de tal planta. En poco tiempo nació esta persiana, cuya fama se expandió tan rápido como su polea se desplegaba ventana abajo.
Su estética clásica es una apuesta segura, pues se adaptan con genial versatilidad a casi cualquier tipo de ventana. No obstante, una de sus desventajas reside en el hecho de que, en ocasiones, dependiendo del contraste entre luz y oscuridad, puede llegar a dejar entrever el interior de la habitación que cubre. Asà pues, una de sus ventajas es que puede ser instalada no solo en ventanas, sino también en puertas, vallas y pérgolas.
Venecianas
Esto último no pasa, sin embargo, con las persianas venecianas. La orientación diagonal de las lamas de esta persiana de exterior esconde el interior de las estancias de las miradas indiscretas que puedan provenir, por ejemplo, de la calle. Y por otro lado, permiten al usuario ver hacia fuera reduciendo las posibilidades de ser visto. ¿Quién no ha empujado hacia abajo, alguna vez, una de las lamas de este tipo de persiana para ver si pasaba por delante de casa alguien a quien se esperaba?
Además, su mecanismo regulador nos permite inclinar las láminas en la direcciĂłn que deseemos, en funciĂłn de nuestro mayor o menor deseo de sol. Son por tanto, una de las mejores opciones para quienes buscan intimidad y al mismo tiempo desean controlar la cantidad de luz y calor que entra en sus casas. Y al igual que las persianas alicantinas, las venecianas son perfectas para instalar tanto en ventanas como en puertas. No es que se les resistan las vallas y las pĂ©rgolas, pero por motivos prácticos no suelen ser instaladas en estos cerramientos. Respecto a los materiales, es posible encontrarlas en plástico, aluminio y madera.Â
Esterilla
Se trata de la prima hermana de la persiana alicantina. La Ăşnica diferencia reseñable entre ambas es el modo en que la recogemos y liberamos. El cordĂłn, en este caso, no dirige ninguna polea. En cambio, se encarga Ă©l mismo de sostener el rollo de persiana a la altura que queramos de la ventana o del cerramiento en cuestiĂłn. Su posiciĂłn puede variar: podemos encontrar el cordel en el centro de la persiana o bien a ambos lados de la misma, unido a cada lama, dándole mayor estabilidad. Aunque su instalaciĂłn en puertas no es inviable, la persiana esterilla es un tipo de persiana enrollable exterior sin duda más adecuada para ventanas.Â
Por otro lado, este tipo de persiana permite ser enrollada en el interior de una fascia, es decir, un pequeño cajoncito que almacena la parte de la persiana que no está siendo desplegada. Esta posibilidad añade carga estética y elegancia a nuestra instalación.
Ceylan
Las Ceylan están emparentadas con las de esterilla. Compuestas de varillas más juntas y más unidas entre sĂ, unidas todas ellas por un hilo, las persianas Ceylan son una opciĂłn más que recomendable para personas.
La persiana alicantina y la Ceylan pueden ser usadas con el mismo propósito, pero guardan entre sà ciertas diferencias. En primer lugar, con la misma longitud, la Ceylan ocupa menos espacio, por lo que se recomienda para aquellos lugares en los que el espacio escasee. Por otro lado, en comparación con la alicantina, la persiana ceylan es más suave a la hora de subirla.
Sheer Elegance
Esta persiana presenta principalmente dos beneficios: control de luz y privacidad. Todo ello con un estilo vanguardista que la convierte en una de las preferidas para instalar en pisos y apartamentos modernos. Su funcionamiento no dista demasiado del que rige el resto de persianas: una cuerda y una polea enrollan las franjas superpuestas de que está formada este ejemplar. A pesar de que son más utilizadas en ventanas, no hay, en principio, ningún impedimento para instalarlas en puertas.
Japonesa
Estamos ante un tipo de persiana estĂ©ticamente sobria y altamente funcional. La japonesa consta de una agrupaciĂłn de lienzos de mĂnimo 50 centĂmetros y máximo 1 metro de ancho. Su desplazamiento suele ser horizontal, pues sus dimensiones asĂ lo requieren. Con lo cual, son una opciĂłn formidable para añadir a nuestros salones un carácter distintivo. Cabe reseñar que su instalaciĂłn no suele aconsejarse en ventanas, mientras que encajan perfectamente en puertas, sobre todo si son de grandes dimensiones. TambiĂ©n podemos encontrar persianas de tipo japonĂ©s o de panel japonĂ©s completamente liso.Â
Romanas
Hablar de persianas romanas es hablar tambiĂ©n de elegancia minimalista. Sus varillas distan entre sĂ unos 30 o 40 centĂmetros y segmentan asĂ la tela de que está compuesta la persiana. Al subirla, cada uno de los segmentos se pliega sobre sĂ mismo, creando un efecto para nada desdeñable desde el punto de vista estĂ©tico. Son ideales para dormitorios, sobre todo por su semejanza con una sábana de cama.
