Decorar un dormitorio puede ser todo un desafío. A menudo no es viable emplear el mobiliario para lograrlo. El coste de los muebles es, en muchas ocasiones, prohibitivo. Por ello, propietarios e inquilinos suelen apostar de forma más habitual por pequeñas decoraciones.
Algunas de las más usadas son los globos terráqueos, las lámparas de lava, las luces LED, las figuras de acción y los pósteres. Por supuesto, coleccionables, equipo deportivo, acuarios y terrarios son apuestas de algunos decoradores. No obstante, no hay elemento más versátil que los cuadros de arte.
A lo largo de la historia la pintura ha evolucionado en cientos de estilos. Hay uno para cada gusto. Desde el realismo hasta las vanguardias, pasando, cómo no, por el impresionismo y otras costumbres de época.
Los motivos ilustrados también han variado sobremanera a lo largo del tiempo: bodegones, escenas cotidianas, hechos históricos, emocionantes composiciones o elementos de la cultura pop.
Variedad y adaptación a tu estilo
Esta tremenda variedad facilita plasmar la personalidad de la persona en su dormitorio. No es necesario para ello grandes gastos. En consecuencia, los cuadros artísticos son un complemento perfecto para la decoración de las habitaciones.
Así, para un joven comprometido con la justicia social y crítico con la realidad que vivimos, los cuadros de Banksy de Bimago pueden ser una magnífica forma de romper con la monotonía de las paredes. Este irreverente y anónimo artista callejero ha firmado algunas de las obras más aclamadas y comentadas de los últimos tiempos. Para algunos entendidos se trata del artista pictórico coetáneo más importante.
Su inusual obra a base de grafitis se ha trasladado ahora a cuadros con dimensiones apropiadas para cualquier sala. Estos se pueden acomodar en la habitación ofreciendo una estética moderna, actual y urbana. Los cuadros de Banksy resuenan con la vida en la ciudad y la cultura urbex. Por ello se trata de una decoración ideal para los dormitorios de adolescentes y jóvenes adultos.
Los amantes del arte también sabrán apreciar los cuadros de Banksy. Entre las réplicas disponibles para decoradores están Applause, Napalm y la obra que le encumbró: Love is in the Air. Además, los fanáticos del artista podrán encontrar otras muchas láminas que recrean los trabajos originales del desconocido autor.
Banksy no es el único artista contemporáneo con gran representación en las habitaciones. Mientras que el grafitero británico acapara la atención de los activistas políticos, los amantes de la cultura pop ponen sus ojos en los cuadros de Andy Warhol. Picasso tiene también un hueco reservado en nuestras paredes, así como otros artistas aún vivos menos conocidos: Perecoll con sus cuadros monocromos en negro, Adrian Ghenie con sus texturas coloridas, o Jean-Michel Basquiat y su arte repleto de ingenuidad.
Además, los cuadros de arte como motivos decorativos no tienen por qué basarse únicamente en réplicas de obras maestras. El arte puede ser también un medio de inversión. Existen numerosas galerías donde el decorador puede adquirir cuadros a precios razonables y con buenas previsiones de revalorización. En este caso, el comprador puede convertirse en un guardián temporal del trabajo y revenderlo más tarde cuando la decoración de la casa se vaya a cambiar.
El arte como vehículo decorativo en nuestros hogares ofrece una gran versatilidad y beneficios asociados. Por ello, decorar con cuadros resulta una estrategia muy recomendable para darle un toque especial a nuestro domicilio.
