Para muchos, la cocina es una de las estancias más importantes del hogar. No es solo un espacio para cocinar o comer, sino también, una zona que goza de un encanto especial.
Por esta razón, debemos tomar en cuenta algunos aspectos en su diseño para dotarlo de mucha personalidad.
Afortunadamente la psicología del color nos da opciones para cumplir con este objetivo. Y es que el color tiene la capacidad de transmitir emociones y estados de ánimo.
¿Cómo funciona la psicología del color?
La psicología del color es un campo de estudio que analiza el efecto de los colores en la percepción y la conducta humana. Cabe destacar que aún es una ciencia en desarrollo, pues es una propuesta relativamente nueva en la psicología contemporánea.
Se basa en que aunque la percepción del color es un proceso individual y subjetivo, existen algunos principios aceptados que se mantienen a lo largo del tiempo.
Los colores influyen signitivamente en nuestro estado mental. De modo que algunas tonalidades nos proporcionan relajación y calma, mientras que otros pueden hacernos sentir energéticos o nos provocan alegría.
Por ejemplo, ¿sabías que el color rojo estimula a nivel inconsciente el apetito? Como menciona la experta en psiconutrición y editora en Guiadesuplementos, Mariona Fuentes, las empresas de comida rápida como McDonald ‘s, KFC o Telepizza han incorporado esta tonalidad en sus logotipos y colores corporativos. Y es que cuando nuestro cuerpo percibe el color rojo se eleva la presión arterial y con ello la frecuencia cardíaca. Estas alteraciones a nivel de nuestro ritmo sanguíneo nos generan las ganas de comer.
‘’Por otra parte, el color azul reduce la presión arterial y el pulso. En comparación con otros colores, es el que menos despierta nuestro apetito, ya que está relacionado con la calma. En ese contexto, nuestro cuerpo está entrenado para no asociar al azul con la comida’’, agrega la especialista.
Los colores más populares para tu cocina
¿Colores cálidos o colores fríos?
Los colores ca´lidos como el rojo, amarillo y naranja nos transmiten sensación de calidez, cercanía, entusiasmo, dinamismo y alegría. Los conceptos asociados con estos tonos son el amor y la pasión.
Aplicando estos conceptos en el estilo de la cocina, los tonos cálidos favorecen la convivencia. Es perfecto para quienes buscan un ambiente que contagie buenas sensaciones y armonía.
Por otro lado, los colores fríos como el azul, verde y violeta nos transmiten sensación de serenidad y calma, pero también lejanía y soledad. Los conceptos asociados con estos son el profesionalismo, bienestar y la tristeza.
Sin embargo, excluyendo el último concepto, los tonos fríos son ideales para dar elegancia y calma en la cocina.
Pensando en el verde, es el color perfecto para transmitir valores de la naturaleza y lo ecológico. Cabe mencionar que existen variaciones de cada uno que se pueden aprovechar fácilmente.
Pero si no quieres pintar las paredes de estos colores, puedes elegir objetos decorativos que resalten sobre colores neutros como el blanco, por ejemplo. De esta manera, aportarás dinamismo y un toque más llamativo.
