Si estás pensando en lanzarte al mercado inmobiliario, es muy probable que te haya surgido la duda sobre el tipo de vivienda en el que te gustaría vivir. Y es que no se trata de una decisión fácil, pues estamos hablando de una considerable inversión económica, por no decir la mayor de nuestras vidas, y tanto una casa como un piso ofrecen una serie de ventajas e inconvenientes que merecen la pena analizar y sopesar detenidamente. Los gastos de mantenimiento, el espacio, la seguridad en el hogar y la localización son solo algunos de los factores que hay que tener en cuenta a la hora de tomar esta importante decisión.

Ventajas e inconvenientes de vivir en una casa

El principal motivo por el que las personas se suelen sentir más atraídas por la idea de adquirir una casa es por la independencia y por el espacio. Generalmente, las casas son más grandes que los pisos, pueden contar con jardín o con espacios exteriores al aire libre, y aportan una mayor sensación de intimidad, pues no tienen que compartir accesos ni espacios comunes con los vecinos, o al menos, las distancias suelen ser mucho más prudenciales.

Por su parte, el mayor inconveniente de las casas son los costes y los gastos de mantenimiento. Al ser viviendas independientes están más expuestas y accesibles para los ladrones, por lo que conviene invertir en alarmas y en seguridad, además de los gastos de jardinería, limpieza y electricidad. Si además, quieres conseguir una casa por un precio que no sea demasiado elevado, hay que sacrificar la ubicación y apartarse de los núcleos urbanos.

Ventajas e inconvenientes de vivir en un piso

Aunque una persona viva sola, en un piso la sensación de soledad y de inseguridad se reduce al estar siempre rodeado de una comunidad de vecinos, y si el edificio cuenta con servicio de portería, el nivel de seguridad es mucho mayor. Por otra parte, los pisos suelen encontrarse en zonas mejor comunicadas y más cercanas al centro de las ciudades, con accesos a todo tipo de transporte público.

En cuanto a los gastos de mantenimiento, se reducen considerablemente en todos los aspectos. Por una parte, los gastos del edificio son comunitarios, por lo que todo se paga entre todos los vecinos. Al ser más pequeños, son más fáciles y rápidos de limpiary el consumo de energía también es menor.

Los inconvenientes principales de los pisos están directamente relacionados con las ventajas más destacadas de las casas. La limitación de espacio, las normas de la comunidad y la convivencia y dependencia de los vecinos. El tema de los vecinos es una verdadera lotería, pues igual te puede tocar un alma gemela que una persona o familia problemática y/o ruidosa, es cuestión de suerte.

En definitiva, se trata de estudiar, considerar y analizar las circunstancias y preferencias de cada persona, del entorno, y además, las posibilidades que ofrece tanto el mercado como la ciudad concreta en la que nos estamos planteando vivir e invertir.

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