El aluminio es uno de los materiales más utilizados en los cerramientos de inmuebles por varias razones. Es ecológico, resistente y duradero, económico, aísla los efectos acústicos y térmicos de las inclemencias climáticas, además es versátil, funcional y ofrece un sinfín de posibilidades estéticas.

Un elemento importante en la decoración del hogar es todo lo relacionado con sus cerramientos, en especial, las puertas y ventanas. Son objetos clave que aportan calidez, estilo y vanguardismo, y hay que escoger con mucho cuidado. Existe una gran variedad de diseños y modelos que se adaptan a todo tipo de tendencia que se haya escogido, tal y como podemos ver en la mayoría de sistemas y acabados en puertas y ventanas de aluminio en Macrisal, una empresa con más de 33 años de experiencia, especialmente dedicada al ámbito profesional.

El aluminio es un material muy versátil, funcional y estético, y Macrisal ha aprovechado enormemente todas estas ventajas, convirtiéndose en referencia en este sector en Catalunya, al ser constantemente requerida por arquitectos, decoradores, reformistas y profesionales de la construcción.

Su especialidad son las ventanas. En su fabricación trabajan con la última tecnología, con los principales proveedores de aluminio Technal e Indalsu, de vidrio Guardian Select, y en lo que respecta a accesorios, Roto Frank y Stac. Cuenta con el showroom más grande de Barcelona, con una amplia muestra de sus más de 30 sistemas exclusivos a lo largo de 300 m2. Además, tiene una capacidad de fabricación de 70.000 ventanas anuales.

El aluminio para viviendas sostenibles

Los tres materiales que más se utilizan para la fabricación de puertas y ventanas en España son la madera, el PVC y el aluminio, siendo este último uno de lo que más preferencia tiene en la actualidad por varias razones.

Y es que hoy en día se pueden escoger ventanas y puertas de aluminio con múltiples acabados y complementos que, además de hacer el hogar energéticamente más sostenible, ayudan a reforzar el estilo y la decoración de la casa.

Una de sus principales ventajas es porque se corresponden con la tendencia de ahorro energético que desde hace unos años llegó a España para quedarse, de hecho, se han aprobado normativas legales al respecto.

Es reciclable al 100%, ningún material de construcción le supera en este sentido. Se estima que en la actualidad, el 80% del aluminio que se usa es reciclado, un proceso que, además de económico, no es nada contaminante.

Muchas más ventajas

Otro de los beneficios de escoger puertas y ventanas de aluminio es que prácticamente no necesitan mantenimiento, son fáciles de limpiar, porque no atraen suciedad. Además, es un material duradero y resistente que no se corroe si está lacado, ni tampoco se deforma por la acción del medioambiente.

Las ventanas de aluminio no son inflamables, contrariamente a lo que ocurre con las de metal que sí arden por la acción del fuego. El aluminio no desprende sustancias nocivas para el ser humano, ni en condiciones normales, ni durante un incendio.

Es un material muy versátil para trabajar en la construcción, sea una reforma u obra nueva. Se instala rápida y fácilmente, además, es capaz de adaptarse a cualquier tamaño y tipo de cerramiento, así como la forma que se haya escogido, en correspondencia con el diseño de la estructura.

La estanqueidad del aluminio del tipo RTP (Rotura de Puente Térmico), el que se más se usa en la actualidad, hace posible que se dé un aislamiento acústico y térmico de la humedad, radiación solar y cualquier otro agente climático, sin que se produzca algún tipo de empañamiento.

El aluminio ofrece un mundo de posibilidades estéticas. Se puede adaptar a diversos colores y acabados, de tal forma que a veces, ni siquiera parece que la ventana o puerta sea de este material.

El hecho de ser un material más económico con respecto a otros, también lo convierte en uno de los predilectos, y se ha expandido por todo el país. Además se trata de un justo equilibrio en cuanto a la relación precio-valor. No es casualidad ver en gran cantidad de inmuebles la típica ventana corredera de aluminio.

Para ahorrar en calefacción y aire acondicionado

Como ya se ha mencionado anteriormente, el material de una ventana puede implicar ventajas que van desde ser aislante térmico, ayudar a reducir ruidos, permitir más entrada de luz, sin embargo, hay otros factores que pueden incidir para que también generen un ahorro por el uso de calefacción y aire acondicionado. Pero, ¿como elegir una ventana para que cumpla con todas estas funcionalidades? Hay varios aspectos a tener en cuenta.

Uno de los factores que puede influir para que una ventana contribuya al ahorro energético es la forma cómo se abre, es decir, el tipo de apertura que tenga. Las más eficientes en este sentido son las abatibles y oscilobatientes; mientras que las correderas, no son las que más estanqueidad proporcionan, a través de ellas se cuela más fácilmente el ruido y el frío.

Las ventanas oscilobatientes son las que tienen dos formas de apertura en cuanto a su eje de giro, uno es vertical, tal y como se abren las ventanas convencionales, y el otro es horizontal, en el que la ventana se reclina ligeramente. Esta segunda opción se utiliza mayormente cuando se quiere ventilar una estancia sin abrir la ventana de par en par.

Por otra parte, el uso de doble cristal bajo emisivo hace que exista una barrera al paso de la temperatura externa, esto es gracias una cámara de gases nobles que tiene entre cada cristal. De igual manera, el triple vidrio protege ampliamente, ya que se trata, como su nombre indica, de tres hojas de vidrio, además de dos cámaras de aire para potenciar las propiedades aislantes. Tienen un laminado acústico externo y uno de baja emisión en el interior.

Hay que tener en cuenta además, el uso de persianas, como refuerzo para potenciar el principio de ahorro energético. Decantarse por una de poliuretano expandido inyectado contribuirá a mejorar la eficiencia de la ventana. Debe cuidarse la instalación de la persiana, que su cajón esté acorde, un correcto aislamiento y que sea de buena calidad.