Ante la inminente llegada de un bebé a casa, los padres, sobre todo los primerizos, son un mar de dudas en todos los aspectos que conciernen a la próxima paternidad, principalmente en lo que concierne a cuestiones que tengan que ver con la crianza, como darles o no pecho, a aspectos más de índole doméstica como dónde ubicaremos al recién nacido o cómo preparar y decorar la que será su habitación

La oferta en los últimos años para las habitaciones de bebé e infantiles se ha ampliado muchísimo con nuevas opciones de mobiliario evolutivo como las cunas convertibles, que además nos hará ahorrar buenas sumas de dinero, puesto que con una inversión inicial tendremos una habitación que nos durará desde su nacimiento cuando duerme en cuna, hasta que sea más mayor y duerma en una cama grande.

Ventajas de optar por una cuna convertible

Sin lugar a dudas, las cunas convertibles son las más versátiles del mercado, su diseño suele ser compacto e incluyen espacio para almacenar en la misma cuna en forma de cajoneras a los lados o debajo, que en un principio podremos utilizar para guardar enseres como pañales, cremas y toallitas y que en un futuro nos irán genial para guardar juguetes, algo ideal, sobre todo en hogares de dimensiones reducidas.

Además de estas cajoneras, las cunas convertibles por norma general tienen acoplado el cambiador, casi siempre en uno de los lados en la parte de arriba, haciéndonos ahorrar espacio teniendo en un mismo mueble lo necesario para sus primeros meses de vida

Debido a que este tipo de cunas suele ser de mayor dimensiones, simplemente retirando las barandillas de todos los lados, pasaremos de tener una cuna, a tener una cama infantil que podremos utilizar tranquilamente hasta los 8 o 9 años dependiendo de la envergadura de nuestro pequeña, pero lo que es bien seguro es que esa inversión  inicial que siempre es algo mayor que las cunas convencionales, pasará a ser un ahorro por los años que podemos llegar a utilizarlos.

Optar por este tipo de habitaciones, que con unos simples cambios podremos adaptar el espacio a la nueva edad y necesidades de nuestros hijos, es sin dudas la mejor opción para que estén en todo momento cómodos y con un espacio totalmente adaptados a las necesidades de cada una de sus etapas evolutivas, sin necesidad de invertir una y otra vez en mobiliario nuevo.