Ante el repunte en el sector del alquiler de viviendas, un mercado que ha ido creciendo a la par es el mercado de los seguros de inquilinos. Contratar una póliza para un piso arrendado representa un servicio protección ante la gran cantidad de riesgos a los que el inmueble se somete cuando es dejado en manos de inquilinos, incluso protege a estos últimos y sus pertenencias.

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El índice de alquileres en España va en aumento, según se ha venido observando durante los últimos tres años. Al inicio de 2019 se contabilizaba que ya casi un cuarto de la población del país vive en alquiler.

El crecimiento del sector se debe principalmente al repunte de precios que se ha venido dando para adquirir pisos desde 2015, especialmente en las ciudades más pobladas como Madrid y Barcelona. Es así como ahora se ve cada vez a más personas buscando una vivienda en alquiler, y más propietarios rentando sus inmuebles con el fin de tener ingresos adicionales.

Este aumento en la demanda también ha tenido impacto en las tarifas de los arrendamientos, las cuales van incrementándose sustancialmente durante los últimos años, sobre todo en las grandes ciudades. 

Seguro de inquilinos tiene cada vez más demanda

La realidad que actualmente se presenta ha hecho que repunte un mercado que antes apenas si tenía incidencia, es éste el sector de los seguros de inquilinos, el que también ha venido creciendo exponencialmente con el pasar de los años.

Los seguros de inquilinos tienen como base fundamental el hecho de ser un servicio de protección ante las múltiples situaciones de riesgo que se pueden presentar, tanto para el propietario del inmueble, como para el inquilino.

Un aspecto que es vital en torno a esto es seleccionar empresas de prestigio y con amplia experiencia que sean garantía de transparencia y respuesta oportuna de presentarse algún siniestro. Si decides contratar un seguro en tu casa alquilada es fundamental hacerlo con una empresa que ofrezca el mejor servicio y las más completas coberturas, ya que el objetivo es tener protección y la tranquilidad de tener un respaldo en el momento que se presente algún inconveniente. 

Este tipo de seguros es importante, ya que en la póliza común que un propietario contrata no incluye cobertura de incidentes que hayan sido ocasionados por inquilinos o que afecten directamente a estos últimos ni sus pertenencias.

Uno de los ejemplos en más comunes es cuando se produce un robo en una vivienda en alquiler. El seguro ordinario contratado por el propietario cubre los daños materiales al inmueble, como el deterioro a la cerradura por ejemplo, pero si en el hecho se sustraen pertenencias de valor de los arrendatarios, tales como joyas o dispositivos electrónicos, como un ordenador, esta póliza no lo tiene contemplado.

En el caso de que esto ocurra y se cuente con un seguro de inquilinos, sí se va a tener cubierta la pérdida de objetos valiosos que tenían los arrendatarios dentro del inmueble y hayan sido parte de lo robado.

¿Qué coberturas incluye?

Quien contrate un seguro de inquilinos tiene la posibilidad de configurarlo según sus requerimientos, teniendo para escoger entre varios tipos de coberturas, entre las que se pueden mencionar la cobertura por contrato de alquiler (reembolso de fianza), daños por agua, electricidad, entre otros servicios, incendio, robo, responsabilidad civil y defensa jurídica.

Y es que no sólo se trata de tener cubiertos todos los incidentes relacionados con la habitabilidad propia de la vivienda, un seguro de inquilinos también contempla asuntos relacionados con el contrato de alquiler, con el objeto de que los arrendatarios tengan garantizados sus derechos, ante situaciones en las que se vean incumplidas las responsabilidades del propietario.

Un caso que se da con frecuencia, que afecta a los inquilinos, es cuando los propietarios se niegan a devolver la fianza. Las pólizas de seguros de inquilinos cubren este concepto, ya que la compañía de seguros se encargará de reclamarla en nombre del arrendatario.