A la hora de diseñar una cocina, el fregadero juega un papel esencial. Esta pieza práctica, que asociamos a labores de cocina poco apetecibles, es en realidad un elemento decorativo de primer orden. Un fregadero bello atrae la atención al primer instante, tanto o más que la encimera, los armarios o las baldosas. Por eso es importante elegir a conciencia, y dar protagonismo a esa pieza muchas veces denostada.

Los fregaderos de cocina actuales son mucho más que herramientas para lavar la vajilla o para enjuagar las ensaladas. Como afirman en la web de Teka, son una suma de arte, elegancia y funcionalidad. Y esos tres conceptos tienen mucho que ver con los materiales y diseños. Las creaciones presentes en los comercios del sector no tienen nada que ver con los fregaderos de antes. Son piezas únicas de principio a fin.

Nuevos materiales

El mundo de los fregaderos ha evolucionado enormemente en los últimos años. En la actualidad, el catálogo de materiales es muy extenso y permite adaptar la pieza a múltiples estilos. Aunque el acero inoxidable sigue siendo un material muy demandado, también hay interés por otras alterativas más novedosas.

  • Fregaderos de cristal de cuarzo: son la solución perfecta cuando se desea combinar el fregadero con placas de vitrocerámica o inducción. El cristal es un material duradero, muy resistente al rayado y al calor y fácil de limpiar. Tiene una apariencia lisa muy elegante y está disponible en diversos colores. En en la mayoría de ocasiones, los fregaderos de cristal incorporan cubetas de inox.
  • Fregaderos sintéticos: están fabricados son resinas y son algo más vulnerables a los impactos y rayados. También están disponibles en gran variedad de diseños y texturas.
  • Fregaderos de acero inoxidable: son los que más se instalan en los hogares. En principio, son los más baratos, pero el precio depende mucho de la calidad del acero. El inconveniente de estas piezas es que, con el uso, acaban perdiendo brillo. Además, es un material vulnerable al rayado y a la cal.
  • Fregaderos cerámicos: son productos muy demandados para la creación de cocinas rústicas, pero tienen el inconveniente del precio. Es un material resistente, aunque un golpe fuerte podría llegar a partirlo.
  • Fregaderos de mármol o granito: ofrecen una gran resistencia a los golpes, aunque se manchan con facilidad.

En la actualidad, otros materiales que se pueden encontrar en el mercado son el tectonite, similar al granito pero compuesto por una mezcla de resinas sólidas, y el composite de resina y cargas minerales. Ambos son muy fáciles de limpiar y se están utilizando a menudo en el diseño de cocinas minimalistas.

Disposición y formas de los fregaderos

La elección de la forma depende básicamente del espacio disponible . En cocinas pequeñas suelen colocarse fregaderos de un seno o cubeta, redondos o cuadrados, a los que se puede añadir un escurridor. Si se dispone de mayor espacio, lo ideal son los fregaderos con dos senos, con o sin escurridor.

En cuanto a la colocación, los más habituales son los encastrados, que van colocados sobre la encimera y que están disponibles en casi todos los materiales. Otra opción son los fregaderos integrados o de bajo encimera, idóneos sobre todo para encimeras de granito o sintéticas.