El microcemento es uno de los materiales de decoración más utilizados a nivel global. Se trata de un revestimiento compuesto a partir de una base de cemento con altas prestaciones, a la que se le añaden diversas sustancias: polímeros, áridos ultrafinos, aditivos y pigmentos naturales del color que se desee dar al acabado. Un material con una capacidad de adherencia extraordinaria, que se adapta de forma precisa a cualquier tipo de superficie.

Se utiliza ampliamente para cubrir diversos materiales como hormigón, morteros, azulejos, yeso, cemento, baldosas, pladur, etc. Son varias las razones por las que el microcemento es uno de los materiales más demandados en todo el mundo. Tiene un acabado exquisito, con una textura muy agradable, y además es de lo más versátil. Es por ello que se trata de uno de los materiales más utilizados por los decoradores en estos momentos.

microcemento

¿Para qué se usa el microcemento?

Este material se utiliza para cubrir superficies de hormigón, cemento, yeso, plástico, pladur, etc. Por lo tanto, el microcemento se puede aplicar en todo tipo de zonas, como piscinas, cocinas, suelos de ducha, muebles, etc.

Decoradores de todo el mundo apuestan por él gracias a su gran versatilidad, acabado y textura. Además, combina muy bien con todo tipo de materiales, dando lugar a resultados de lo más modernos y creativos. Tiene una gran capacidad para adaptarse a las necesidades concretas de cada proyecto.

Los profesionales pueden encontrar miles de modelos diferentes. Diferentes texturas, colores y acabados (mate, con efectos metálicos, brillo, etc). El microcemento es muy fácil de aplicar y, además, resulta de lo más ligero.

¿Cuáles son las ventajas del microcemento?

  • Material existente: esta es precisamente una de las principales ventajas que empresas grandes y medianas encuentran en el microcemento. A la hora de su colocación no es necesario eliminar el revestimiento que ya existe, lo cual ahorra tiempo de obra y abarata los costes. El material antiguo hace de base, sobre la cual se aplica el microcemento, hasta obtener una capa de entre dos y tres milímetros de espesor.
  • Durabilidad: también merece la pena destacar que es un material muy sencillo de mantener. Si los profesionales han realizado de forma adecuada el proceso de sellado e impermeabilización, el microcemento no se estropea con el paso del tiempo.
  • Mantenimiento: en cuanto a su mantenimiento, la limpieza es de lo más fácil y sencilla. Tan solo hay que mezclar agua y jabón neutro. De vez en cuando, si el microcemento se coloca en la superficie del suelo, es recomendable renovar la capa de protección del material, de la mano de profesionales.
  • Instalación: el cemento alisado necesita de juntas de dilatación, mientras que el microcemento no. Además, este último se puede colocar tanto de forma vertical como horizontal.
  • Resistencia: y, por último, merece la pena destacar que tiene una resistencia extrema al agua y a las altas temperaturas. Es por ello que el microcemento también se puede utilizar para piscinas y superficies exteriores. Su versatilidad es una de sus características más preciadas.