Porqué no puedo modificar la estética de mi edificio en Barcelona

por Rubèn

En Barcelona, las fachadas de los edificios forman parte de la imagen de la ciudad, por eso el Ayuntamiento salvaguarda su imagen regulando la estética. Si tienes dudas respecto a qué puedes o no puedes hacer, lo mejor es que te dejes asesorar por los administradores de comunidades de propietarios que son los que poseen el mayor conocimiento no solo de la legislación que aplica sino también de la ejecución de la misma en el día a día de la ciudad.

Claves para hacer cambios en la fachada

Si aunque sepas que existe una burocracia complicada para hacer cambios, necesitas poder hacerlos, entonces es el momento de arremangarte. Lo primero que debes hacer es dejarte asesorar por administradores de fincas que poseen el conocimiento de la normativa. También tienen la experiencia de haber aconsejado a otros que en tu misma situación se han enfrentado a los mismos problemas. Esto también te va a ayudar a preparar toda la documentación necesaria para iniciar el trámite.

Junta de Propietarios y aceptación Comunidad

Antes de iniciar cualquier trámite debes saber que el órgano que, en primera instancia, debe aprobar tu proyecto de modificación es la Junta de Propietarios. No aceptar el resultado de la votación o ir por tu cuenta, y realizar un cambio no autorizado además de generar un problema vecinal te puede conllevar una sanción administrativa. O acabar en un largo litigio que te consuma el tiempo y el dinero. Así pues, debes buscar consejo en profesionales que te ayuden a exponer la idea, la necesidad que se ejecute y que no conlleve bajo ningún caso un agravio para tus convecinos.

Lo que no vas a poder modificar

Hay algunos elementos que por más que lo intentes, no vas a lograr modificarlos. La Ley de Propiedad Horizontal, que es la que articula la regulación urbanística en Barcelona, establece que las fachadas deben seguir una coherencia en toda ella y deben preservar algunos elementos comunes. Esto aún está más protegido en edificios que se consideran de interés para la ciudad ya sea por su historia, arquitectura o por algún elemento patrimonial que puede ser singular o de especial interés.

Como ya hemos avanzado, la primera palabra la tiene el conjunto de los vecinos del edificio, en reunión general de la Junta de Propietarios. Pero hay algunos objetos o elementos de la fachada que por la coherencia que guardan entre ellos o bien porque son de tipo estructural no se pueden modificar, incluso cuando todos estén de acuerdo. Es el caso del color y patrón de los toldos. Existen casos que constituyen una alteración profunda de la estética global de la fachada, como son:

  • Instalación de galerías hechas de metal o acristalamiento de balcones.
  • Traslado de ventanas o apertura de nuevas ventanas en la fachada.
  • Todas las modificaciones que tienen que ver con el revestimiento exterior de ventanas, balcones y terrazas. Ya sea tanto su apareciencia como su configuración, teniendo en cuenta, como una sola pieza. Es decir, elementos de cierre incluídos.
  • Instalar un toldo de diferente color, forma o patrón al que tienen el resto de vecinos.

Más consejos para intentar hacer cambios en una fachada

Es importante insistir en el punto de encontrar a profesionales que te puedan asesorar para tomar las mejores decisiones, con manos expertas. Tener un proyecto claro que beneficie al conjunto, va a ser una buena forma de convencer a la Junta de Propietarios. Conseguir la aprobación, y si no la obtienes desistir o enfrentarse a un litigio legal. Es importante que recuerdes que no debes actuar de forma unilateral, lo mejor es seguir los pasos indicados. Finalmente, si logras tener la autorización vecinal, pedir los consiguientes permisos al consistorio, con el objeto que den su sentencia sobre si es posible o no hacer la modificación propuesta.

 

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