tabla de plancharLa tarea de planchar la ropa resulta pesada para algunas personas, sobre todo si no cuentan con las herramientas adecuadas para un planchado rápido y profesional. Es muy probable que muchas de estas personas no lo sepan pero el mero hecho de contar con una buena tabla de planchar y una plancha adecuadas puede hacer que el tiempo que se dedique a este labor sea mucho menor y que, por supuesto, los resultados sean más que notables.

Cuando hablamos de una buena tabla de planchar nos referimos, de hecho, a realizar una inversion que suponga optar por una tabae con un precio algo superior al habitual (aunque tampoco tanto porque la realidad es que hay todo tipo de precios en el mercado en estos momentos) Lo importante es fijarse en que éstas sean transpirables, que cuenten con un tratamiento anti corrosion y que sean, por supuesto, estables. Además, se tienen que poder regular para estar siempre a la altura deseada que resulte cómoda para la persona que va a planchar.

En cuanto a la plancha en sí, pues seguimos en la misma línea que en el caso anterior. Llevar a cabo una inversion menor puede ser un ahorro económico inmediato pero que con casi toda seguridad requerirá de un mayor esfuerzo y trabajo y no siempre garantizará que el resultado sea el mejor posible. Entre las cosas básicas en las que hay que fijarse para elegir una buena plancha están que cuente con una buena salida de vapor, que la suela sea de cerámica, que su peso no sea excesivo, que cuente con un dispositivo de seguridad de apagado, que sea fácil de limpiar y que el cable sea lo suficientemente largo. Además, el que cuenten con diferentes programas es ideal para adaptarse al tipo de tejido que se tenga en cada caso.

Más allá de contar con una buena tabla de planchada y una buena plancha hay una serie de trucos que resultan de lo más convenientes:

  • Prepara la ropa. En el sentido de que, nada más sacarla de la lavadora, se debe estirar lo máximo posible para evitar arrugas en exceso y tender evitando dejar marcas con las pinzas.
  • Del revés. Para evitar problemas, lo mejor es planchar con la ropa del revés y en el caso de la ropa de color negro nunca hay que apoyar la plancha contra la ropa, bastará con usar el vapor a tan sólo unos milímetros del tejido, sino se podrán ver marcas blancas.
  • Agua, la gran aliada. Si una arruga se resiste a salir una vez que la ropa está seca, lo mejor es humedecer esa zona un poco antes de continuar con el planchado.
  • Mantenimiento de la plancha. Cada cierto tiempo conviene asegurar que la plancha está limpia para no traspasar nada a la ropa que se acaba de lavar. Obviamente antes de proceder a esto siempre hay que asegurarse de que la plancha se haya enfriado del todo.