El cambio climático ya es una realidad. Las proyecciones y los modelos climáticos pronostican que, de mantenerse la actual tendencia, el calentamiento global del planeta producido por la emisión de gases de efecto invernadero podría alcanzar los tres grados centígrados en el año 2100, en comparación con la temperatura media de la época preindustrial. Esto podría tener consecuencias catastróficas: más desastres naturales, desertización de muchas zonas o, según llevan alertando los expertos durante todo el 2020, un mayor riesgo de que las enfermedades de otros animales acaben afectando al ser humano. El cambio climático cambia hábitats y reduce la biodiversidad y esto nos expone a nuevas pandemias.

En su mayor parte, los gases de efecto invernadero, a los que la práctica totalidad de los científicos apuntan como causantes del cambio climático, se emiten como consecuencia de la quema de combustibles fósiles para generar energía. Por eso, de cómo generemos la energía que consumimos dependerá el éxito de nuestra respuesta a este desafío. Si somos capaces de reducir los gases que emitimos al medio ambiente, conseguiremos que el aumento de la temperatura no sea tan elevado y que el impacto del cambio climático sea menor. Esa es la importancia de las energías renovables, también conocidas como energía verde.

¿Cuáles son las energías renovables?

Las energías renovables son aquellas obtenidas de fuentes naturales, renovables e inagotables, puesto que contienen cantidades inmensas o porque se regeneran. Se contraponen a la energía de combustibles fósiles, y son las siguientes: eólica, solar, aerotérmica, geotérmica, hidrotérmica, undimotriz (procedente de las olas), mareomotriz, la de las rocas calientes y secas, la oceanotérmica, la energía de las corrientes marinas, hidroeléctrica, biomasa, biolíquido y biogás.

Actualmente, ya existen compañías de energía que ofrecen las mejores tarifas eléctricas utilizando únicamente energías con origen renovable. Estas empresas asumen un compromiso social y facilitan también el compromiso de sus clientes suministrando electricidad de origen 100% renovable. Para garantizar el origen es necesario obtener una certificación emitida por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, que emite una acreditación que asegura que un número determinado de megavatios-hora de energía eléctrica producidos en una central, en un periodo concreto, se ha generado a partir de fuentes de energía renovable.

¿Por qué las energías renovables son más baratas?

Muchos consumidores piensan erróneamente que las energías verdes son más caras. Esto no es así. Las energías renovables son las más baratas de generar, lo que las convierte en las más baratas. Así lo ha constatado un informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA).

Los costes de instalación y mantenimiento de las energías renovables, que fueron un obstáculo importante para su adopción masiva, siguen bajando. Además, existen diversas subvenciones para incentivar la instalación de placas fotovoltaicas. A ello se añade que generar energía renovable es virtualmente gratuito: la naturaleza lo hace por nosotros. Una hora de sol no cuesta nada. De aquí la gran oportunidad que supone el autoconsumo en países tan soleados como el nuestro.

Por eso, las compañías de energía 100% renovable ofrecen diferentes tarifas, como las compañías convencionales, pero lo hacen a un precio inferior. Esto permite a los consumidores cumplir un compromiso con el planeta y hacerlo, además, ahorrando.