Si bien la mayoría de las personas suele adquirir espacios previamente construidos, sin participar directamente en el proceso de elaboración de estructuras, es sumamente importante tener en cuenta el valor de la arquitectura como elemento imprescindible en el diseño de espacios interiores. No solo en cuanto a la distribución de espacios se refiere, sino sobre la influencia que tiene la forma en la que la estructura está creada sobre la dinámica propia del sitio en cuestión.

A pesar de que cada vez es más frecuente encontrar, por un tema de disponibilidad de espacios, áreas prefabricadas y con carencias en la personalización de espacios interiores, es necesario tener en cuenta una serie de elementos a la hora de elegir un sitio para desempeñar actividades de cualquier tipo (laborales o inclusive recreativas).

Sabiendo, por ejemplo, que no es lo mismo construir un edificio destinado a albergar un centro hospitalario que otro enfocado hacia la exposición de arte, es que se puede entender la gran importancia de la participación de un arquitecto en esta área. Precisamente sobre este tema es de lo que trata el artículo a continuación.

Una estructura para cada función

Como se mencionó en el anterior ejemplo, es vital que el profesional encargado de diseñar un espacio tenga conocimiento pleno acerca de las funciones a las que está destinada la estructura. Un centro hospitalario constará de un diseño de espacios interiores específico, ya que la atención de pacientes no puede hacerse en áreas tan abiertas. Sin embargo, dentro de la misma distribución, también es muy importante acotar que los diferentes servicios requieren áreas distintas. Por ejemplo, la atención en ginecología requiere que cada consultorio conste de un área para permitir el aseo y cambio de ropa de las pacientes, cosa que no es necesario en una consulta de pediatría, por ejemplo.

Siguiendo esta misma línea, en el caso de un área dedicada a la exposición de obras de arte, se requiere justamente lo contrario: espacios amplios, con paredes lisas, grandes corredores y preferencia por la luz natural, según los gustos de cada quien. ¿Sería igual de eficiente un edificio diseñado como hospital, para albergar y exponer obras de arte? Muy probablemente no sea así, resaltando la importancia de un arquitecto y su relación con el diseño de interiores.

Algunos consejos prácticos

Probablemente muchas personas interesadas en emprender en cualquier área necesiten un espacio para tal fin. Es por eso que, en la mayoría de los casos, la mayoría se ve limitado a escoger un edificio o construcción prefabricada, usualmente usada, en la que la estructura de su interior quedará inalterable. En estos casos, es aconsejable buscar espacios con la mentalidad de lograr la mejor proyección posible para el emprendimiento o actividad que se busque. Hay que prestar especial importancia en la distribución de los salones, la iluminación natural, la capacidad eléctrica, calidad de los acabados en paredes y suelos, muebles, entradas y, sobre todo, la posibilidad de realizar construcciones dentro y fuera del espacio.

En el otro polo de posibilidades se encuentran aquellas personas interesadas en construir un espacio desde cero. En este caso, a pesar de requerir una considerable inversión, es recomendable solicitar la ayuda de un arquitecto y consultar específicamente sobre los requerimientos de tal espacio. Deben seguirse las mismas recomendaciones mencionadas anteriormente, notificando siempre el objetivo del espacio: exponer, atender, vivir, relajarse o trabajar.