Si tienes una de las piscinas desmontables Athena para disfrutar del agua y el sol durante los meses de verano con tu familia y amigos, debes saber qué hacer con ella en invierno. ¿Es mejor desmontarla y guardarla o mantenerla? A continuación te explicamos las diferentes opciones que tienes disponibles para que elijas la más adecuada para ti. 

Guardar la piscina paso a paso

Si optas por guardar la piscina, debes saber cuáles son los pasos a seguir. Es importante que los sigas en riguroso orden para que el próximo verano la piscina esté perfecta y así volver a disfrutar de ella. 

Lo primero es vaciar el agua de la piscina. Puedes reutilizarla para limpiar el coche o regar el jardín, por ejemplo. Cuando tengas claro cuál es el uso que vas a darle al agua, puedes retirarla a través del tapón de vaciado, que se adapta de forma sencilla a la manguera.

Una vez vaciada la piscina, es el momento de limpiar a fondo el interior. Utiliza detergentes específicos para esta superficie, y aclara con abundante agua para que no quede ningún residuo. Frota en aquellas zonas en las que haya incrustaciones o haya quedado alguna marca, como en la línea de flotación. 

Luego, deja secar todas las partes de la piscina. Ahora que ya tienes la piscina desmontable limpia y seca, debes realizar las reparaciones oportunas. Si tiene algún pinchazo y tienes que ponerle un parche, debes saber que estos se pueden sellar en seco sin ningún problema. 

Cuando esté lista, guárdala hasta el año que viene. Hazlo en un lugar seco y fresco para evitar la aparición de humedades. Si quieres que se conserve en perfecto estado, lo mejor es que la guardes en el embalaje original, en el que venía en el momento en el que la compraste. 

Mantener la piscina en invierno

Si en vez de desmontar la piscina en invierno, prefieres mantenerla, debes saber que la temperatura del agua es lo más importante de todo. Es imprescindible que nunca supere los 15ºC. Puedes comprobarlo de forma sencilla y rápida con un termómetro. 

Los productos esenciales para el correcto mantenimiento de la piscina son: producto invernador para piscinas, producto para la cloración de choque, y analizador de cloro y pH. Lo primero y más importante es limpiar la piscina. Dedica el tiempo que sea necesario a cepillar las paredes y pasar el limpiafondos. Luego, comprueba que los cestillos de los skimmers, y el prefiltro y la bomba no tienen hojas ni residuos. La limpieza es clave. 

A continuación, comprueba que el pH del agua está en valores normales, es decir, entre 7,2 y 7,4. Si el pH no se encuentra en los valores recomendados, debes estabilizarlo utilizando los productos específicos. Realiza una cloración de choque. Y, por último, realiza una limpieza de filtro. 

Para el invernaje de la piscina recuerda que la depuradora tiene que funcionar entre 15 o 30 minutos al día. Es una medida básica para eliminar la humedad de los equipos eléctricos. Si vives en una zona en la que durante el invierno el clima es muy frío, debes bajar el nivel del agua por debajo de los skimmers y vaciar el filtro y las conducciones. Además, es recomendable que coloques algún objeto flotante sobre la superficie para que actúe a modo de amortiguador contra la presión del hielo. 

Y, si lo deseas, puedes instalar un cobertor, muy cómodo y práctico. Los cobertores son fantásticos para facilitar el mantenimiento de la piscina fuera de la época estival. Además, aporta una gran seguridad ante la caída de niños o mascotas.