Elegir una trona de bebé puede hacerse muy cuesta arriba y no tanto por el esfuerzo económico que hay que hacer, sino por lo inabarcable de los modelos.

Llegará un momento en que no sepas si quieres un trona fija o evolutiva, que puedas usar hasta los tres años o hasta que el niño termine la ESO, si con ruedas o con alas.

Cómo elegir una trona de bebé

Te invitamos a tener en cuenta estos factores por ser los más relevantes, aunque seguro que encuentras otros a los que prestar atención.

Tipos de tronas para bebés

Ironías aparte, podemos presentarte un primer esquema para que te sea más llevadero eso de mirar y comparar tronas para tu bebé. Basándonos en la categorización que hacen en tronabebe.online tenemos que puedes comprarla:

Fijas

Son las tronas más económicas, pero no presentan ningún ajuste más allá de la posibilidad de retirar la bandeja, y dependiendo del modelo. Cuando el bebé ya no quepa en ella dejará de ser útil, como demuestra la Antilop de Ikea.

Evolutiva de madera

Son estéticas y duran bastantes años, hasta la edad adulta en el caso de Tripp Trapp de Stokke, que soporta hasta 90 kilos. Puedes ir ajustando la bandeja y el reposapiés, por el que el niño irá escalando llegado el momento para ganar en autonomía.

De metal y plástico

Marcas como Chicco, Olmitos, Star Ibaby o Roba Kids ofrecen las de este tipo, y suelen ser las más vendidas. Además de los materiales mencionados en la estructura, tiene textiles acolchados para el asiento y presentan bastantes ajustes como para llegar bien a los tres años (como mínimo): varios niveles de altura, reclinado en varias posiciones y reposapiés movible, siendo estas las más importantes. Se pueden sumar extras según el modelo.

Convertible

Tiene uno o varios usos extras diferenciados del de la trona, es decir, no se limitan al reclinado para la siesta. Puede ser también hamaca desde que el bebé es recién nacido, aunque para ello necesitan homologación, o convertirse en pupitre cuando deje de servir como trona. Otro nivel es el de la Baby Hug 4 en 1 de Chicco, que puede ser moisés, hamaca, trona y silla.

Portátil

Están pensadas para las salidas en familia, y evitar ese incómodo momento en el que el bar o restaurante no tiene trona, o las tienes todas ocupadas. Antes de andar pasándose al niño entre adultos, mejor llevar un pequeña trona con la que prevenir, que se puede ajustar a la mesa o a la silla para adultos según el modelo. Inglesina o Tuc Tuc tienen algunas de las más interesantes.

No pierdas la cabeza, selecciona el modelo que crees que te resultará más útil y limítate a comparar los de su clase.

Lo importante aquí, al fin y al cabo, es que el niño aprenda a comer solo, tal como afirma Madre Millennial, y que lo haga de forma que los dos sintáis la máxima comodidad posible. Tenlo en cuenta a la hora de elegir tu trona para bebé.

Presta atención al tamaño y peso

¿Tienes poco espacio en casa? ¿Te disgusta la idea de tener que poner algo más y terminar por abarrotar tu salón? En ese caso, lo mejor es que te hagas con una trona que presente un plegado compacto, que son prácticamente todas las que tienen estructura de metal y plástico.

No basta con ello, claro, si es ligera será también manejable. Hay modelos con tan poco peso que puedes usarlas puntualmente como trona portátil. La Kanji de Safety 1st es un ejemplo.

Si te gustaría poder cambiarla de sitio con frecuencia, para ir de la cocina al salón o a alguna otra estancia de la casa, te vendría también bien que tuviera ruedas. Muchos modelos no las traen, otros tienen dos en la parte trasera y alguno hay con cuatro, como la Polly 2 Start de Chicco.

Compara su altura con la de tus muebles

Lo ideal es que la trona traiga su propia bandeja para poder usarla por sí sola, sin necesidad de que esté pegada a la mesa. Así podrás utilizarla también en la cocina o en algún otro lugar que no disponga de una mesa adecuada.

Llegará un momento, sin embargo, en que el pequeño tendrá que sentarse en la mesa como un comensal más para participar de las costumbres de la familia, y pueda aprender observando a sus familiares. Comprueba la altura de la trona, aunque las que presentan varios niveles de altura serán las que más llamen tu atención.

La seguridad es importante

El elemento que más garantiza la seguridad es el arnés, y los hay de tres o de cinco puntos, a la cintura y al pecho. Mira también que haya algún soporte en la entrepierna para que no pueda salirse por debajo, o que la bandeja y los laterales ejerzan también de barrera.

La estabilidad es otro punto o considerar, y cuanto más fina sea la trona, aunque ligera, menos probabilidades habrá de que pase la prueba. Vigila también los tapizados o cojines, pues probablemente necesites un cojín reductor para las primeras semanas de uso.

¿Cuánto tiempo te gustaría usarla?

Es una de las cuestiones de más relevancia a la hora de elegir una trona de bebé. Recuerda: para usarla desde los 0 meses como hamaca u otros necesita estar homologada. En cuanto a máximos, lo habitual son tres años, pero en las evolutivas de madera su uso se puede extender hasta la adolescencia o la edad adulta. Además del de trona, deberá tener también otros usos (pupitre o silla).

Decide dónde la vas a usar

Lo más cómodo para usar en casa es una trona normal, de madera o de metal, pero no una portátil. Estas últimas deben tener un uso puntual, para cuando salgas de casa y preveas que vas a comer fuera.

Una trona para la casa de los abuelos o de algún familiar con el que el niño se suela quedar tendrá un uso menor, luego puede ser más discreta. En ese caso sí que podrías valorar una portátil o una básica, de las que son completas pero presentan pocos ajustes.

El diseño importa

Vas a encontrar muchas tronas similares en funciones y precios, así que lo que te ayudará a elegir la trona será el diseño. ¿Cuál es tu estilo? ¿Prefieres tronas con los típicos estampados y colores infantiles, de animales o cuentos en tonos pastel? ¿Prefieres algo más sofisticado? ¿O algo fresco y juvenil que resulte rompedor? De todo hay, y cada marca imprime su carácter y estilo a cada trona.

En definitiva, lo primero que debes considerar al elegir una trona de bebé es el tipo, que determinará las funciones y el precio. Pero conviene que te hagas preguntas para conocer tus necesidades y decantarte por aquel modelo que mejor las cubra.