Si te encanta vivir en el campo y estás considerando la idea de adquirir una primera o segunda residencia en un pueblo o has heredado una vivienda de estas características, puede que te desanime la idea de tener que restaurarla. Pero nada más lejos de la realidad. Una restauración puede ser costosa tanto económicamente como en tiempo y trabajo, pero también nos brindará la gran satisfacción de convertir la casa en un hogar agradable, cómodo y con todo el encanto de lo rústico.

Una restauración que no solo servirá para adaptar el espacio a nuestro estilo, sino que también será la ocasión para renovar las instalaciones de luz, agua y calefacción. En este artículo te ofrecemos una serie de tips para que te inspires y restaures tu casa de pueblo de forma eficaz.

Ideas para reformar una casa de pueblo

La reforma de una casa de pueblo es una tarea en la que no solo trataremos de hacerla más habitable, también será el momento de hacerla más eficiente y acogedora. Hay que tener siempre presente que la rehabilitación también revalorizará la vivienda desde el punto de vista económico.

Además, también suele ser habitual tener que eliminar la humedad por filtraciones ya que son casas que suelen ser viejas y contar con problemas de humedades. Entre las mejores ideas para llevar a cabo y lograr una reforma excelente destacamos:

Rediseñar el espacio interior

Dibujar la planta de la casa señalando cada uno de los huecos existentes, además de los elementos sustentantes como vigas, pilares y columnas, y tratar de replantear el espacio existente para aprovecharlo al máximo. Así, será ideal abrir nuevos espacios adaptados al uso que vayamos a darle a la vivienda. Un cambio que traerá también aparejado el cierre y/o la apertura de puertas y ventanas, así como correr o tirar paredes.

Recurre a profesionales

Consulta todas estas primeras impresiones con un arquitecto profesional que te de su opinión sobre si los cambios son o no factible. El será el encargado de elaborar el estudio técnico en el que se recojan todas las reformas precisas para una rehabilitación que se ajuste a las necesidades de presupuesto, tiempo y, cómo no, a las normativas urbanísticas locales. Una reforma bien planificada es la base del éxito.

Restaurar elementos constructivos originales

Las vigas de madera antigua, los portones, las escaleras y otros elementos de madera aportarán ese toque rústico que buscamos. Un encanto que se verá reforzado si también optamos por combinarla con las paredes y muros de piedra o ladrillo antiguo, además de forjados y enlosados antiguos que puedan rehabilitarse. Así, los suelos antiguos de baldosas hidráulicas en buen estado son un tesoro a conservar.

Restaurar los espacios exteriores

Seguramente tendrás también la gran suerte de tener un espacio exterior como una terraza, un jardín o un patio. En la rehabilitación de estas zonas, al igual que en el interior, será interesante conservar todos aquellos elementos arquitectónicos originales que den testimonio de la antigüedad de la vivienda. La combinación de éstos con mobiliario y elementos modernos aportará personalidad y frescura.

Renueva las instalaciones

La reforma será el momento ideal para renovar todas las instalaciones de luz, agua y calefacción y decidirnos por las opciones más inteligentes y las que nos permitan un mayor ahorro y sean más respetuosas con el medio ambiente.