Hoy en día no resulta muy complicado mantener la casa siempre limpia y bien ordenada. Sin embargo, hay algunos pequeños malos hábitos que hacen que tanto la suciedad como el desorden se acumulen, dando así lugar a una sensación de dejadez de lo más desagradable. Más allá de la estética, un hogar organizado, limpio y confortable ayuda a cuidar la salud mental.

Trucos para mantener la casa siempre limpia

Cada cosa en su lugar

Hay quienes consideran que para mantener la casa siempre perfectamente limpia hay que pasarse varias horas al día limpiando. Pero nada más lejos de la realidad. Con pequeñas acciones como dejar cada cosa en su lugar después de utilizarla puedes conseguirlo. A llegar a casa nunca dejes el bolso y las llaves en el primer sitio que encuentres, sino en el perchero y en el colgador de llaves. ¡Es fácil!

A tiempo

Si ves algo sucio o fuera de su sitio, ¿por qué esperar a mañana para limpiarlo u ordenarlo? Si por ejemplo se te caen las migas sobre la alfombra, dedica unos segundos a aspirarlas con el aspirador Conga (si no sabes bien de qué os hablamos, tienes más info aquí), ¡y listo! Evita que se te acumulen las tareas porque así solo conseguirás que todo te de cada vez más pereza.

Ventilación

Uno de los hábitos más sencillos e importantes para mantener la casa siempre limpia es ventilar el dormitorio nada más levantarte. Un gesto fácil y que cambia completamente el ambiente del hogar. De esta manera permites la circulación del aire, eliminando así los gérmenes acumulados. Una casa ventilada siempre luce más bonita y fresca.

Baño y cocina

El baño y la cocina son las dos estancias del hogar en las que tiende a acumularse más suciedad. En el caso del baño, es importante que un par de veces por semana elimines las manchas de agua y cal que quedan en la ducha y en el lavabo. Por supuesto, después de cada ducha es conveniente que recojas los pelos que quedan sobre el plato, tanto por la salud de las tuberías como por estética. También es muy recomendable que pases un trapo empapado en agua por el lavabo y limpies los espejos tres veces por semana. ¡Y no te olvides de limpiar las juntas de los azulejos a fondo de vez en cuando!

Respecto a la cocina, después de comer es fundamental lavar los platos y vasos. La comida incrustada es mucho más díficil de eliminar. Además, si dejas los platos sucios en el fregadero durante varios días el olor será de lo más desagradable.

Tareas

Hay cuatro tareas muy sencillas y efectivas que te permitirán que tu casa esté siempre impecable con el mínimo esfuerzo. Lo primero es pasar el aspirador cada dos días para limpiar el suelo, y eliminar el polvo y la suciedad acumulada en las superficies con un trapo.

Además, un par de veces a la semana es muy aconsejable fregar el suelo con agua y un producto específico para el tipo de pavimento: madera, tarima, baldosa… Por supuesto, tienes que cambiar la ropa de cama cada semana.

Y, por último, no te olvides de lavar las cortinas al menos una vez al mes para que tu casa se vea mucho más limpia y bonita.

Como puedes comprobar, mantener la casa siempre limpia no es nada complicado, y tampoco requiere de un gran esfuerzo. Dedicando unos minutos al día a limpiar y a organizar todo, evitarás tener que pasarte los fines de semana varias horas poniendo la casa a punto. Ahora es el momento de cambiar tus malos hábitos y crear otros nuevos mucho más positivos. Hábitos muy sencillos de realizar dentro de tu rutina.