La energía. Es probablemente el problema de mayor envergadura al que jamás se haya enfrentado lo humanidad a lo largo de su historia. Buscar fuentes de energía eficientes y almacenar la misma de forma que sea fácilmente redistribuible a un bajo coste. El hombre siempre ha estado muy preocupado por las formas de energía, dado que son el motor que vertebra cualquier sociedad productiva. Toda sociedad industrializada se edifica y moldea en base a sus fuentes de energía. Ahora cabe preguntarse, ¿y qué podemos hacer nosotros desde nuestros hogares para mitigar el impacto ecológico y por supuesto para disminuir el coste en la factura eléctrica?

Llega el invierno y el termómetro desciende en toda la península de forma drástica. La calefacción, antaño un lujo, es ahora un bien imprescindible para poder capear el temporal y dotar a nuestro hogar de un confort añadido. A esto hay que sumarle la excepcionalidad de este año, que estamos siendo azotados por un virus que ha limitado nuestra vida social y nos ha obligado a hacer gran parte de nuestra vida de puertas para adentro. Ddebemos verlo con una inversión siempre a futuro, por eso podemos encontrar consejos en climatización y calefacción en Planeta Huerto.

Es por ello que este invierno, aún más si cabe que los anteriores, tendremos que tener en cuenta ciertas pautas para no llevarnos un disgusto cuando llegue la factura eléctrica (o cualesquiera que sean nuestras fuentes de energía).

Aprovecha la luz solar.

En gran parte de nuestro país gozamos de muchas horas de sol incluso en invierno. Abre las ventanas, ventila, y aprovecha alguna hora de sol mientras que las temperaturas no sean prohibitivas. Ese calor se acumulará en tu hogar y no será necesario emplear tanta energía para caldearlo.

No te pasees en maga corta. ¡Ya no estamos en verano! Con la llegada del teletrabajo hemos visto alguna de las estancias de nuestra casa convertida en oficina improvisada. No te descuides ni te acomodes, vístete como si fueras a la oficina. Debemos regular nuestra temperatura corporal haciendo uso de la ropa adecuada.
También podemos hacer uso de nuestro ingenuo, mediante un termostato programable, para aprovechar la nueva facturación por tramos que ofrecen algunas compañías eléctricas. Si nuestra vivienda está bien aislada térmicamente debe mantener muy bien la temperatura.

Multitud de opciones

Por supuesto no debemos de perder de vista que existen multitud de opciones en el mercado para calentar nuestra casa. En la actualidad las olvidadas calderas de gasoil podrían ser más económicas que los radiadores eléctricos. E incluso las calderas de pellets, tan en boga en los últimos años por su alto poder calorífico y su bajo coste.

Debemos revisar constantemente nuestra factura eléctrica –dando por hecho que en la actualidad la electricidad es la fuente de energía más empleada para calefactar los hogares- y hacer estimaciones de gasto con otro tipo de energías. Pudiera parecer descabellado replantear el sistema de climatización de nuestra casa, dada la gran inversión que suele suponer esto, pero puede llegar a ahorrarnos cientos de euros al año que bien podrían servir a otros menesteres.