¿Cómo hacer un jardín vertical sin perder la paciencia?

por Gemma

Tener un jardín en casa le da un toque vivo y acogedor al hogar, purifica el aire y es una increíble forma de decorar una estancia.

Existe cada tipo de amantes de las plantas: Están los que viven de la jardinería, los que consideran el cuidado de su jardín su pasatiempo y otros que con una que otra planta en la casa es más que suficiente. Sin embargo, existe un tipo de personas que, a pesar de amar las plantas, no tienen la habilidad que se requiere para mantenerlas vivas y saludables.

Para los últimos, cualquier proyecto de jardinería podría resultar un dolor de cabeza. Sin embargo, este artículo tratará sobre una tendencia que cada vez se hace más popular, los jardines verticales, y pequeños trucos para instalar uno de manera sencilla, sin que los menos talentosos pierdan la paciencia en el proceso.

¿Qué es un jardín vertical?

Teniendo muchos sinónimos, como muro vegetal o pared de cultivo, se refiere a un muro verde diseñado con plantas de diversas especies, cultivadas a lo largo de una pared, dando la ilusión de ser un jardín pero en forma vertical.

Este tipo de decoración resulta ideal para aquellas personas cuya vivienda no les deja mucho espacio para tener un jardín o plantas demasiado grandes, pero aún así insisten en tener un ambiente verde que les de vida a sus hogares. Ocupa el mismo espacio de un macetero, pues la idea es que crezca a lo largo, en lugar de a lo ancho.

Se trata de la solución perfecta para espacios reducidos, donde se desea disfrutar de la naturaleza, además de dar un toque moderno, sin tener que preocuparse por un mantenimiento constante o complicado.

Un jardín vertical es muy buena opción, pero si vas a tenerlo con mucha altura quizás necesites un cortasetos, desbrozadora o escalera que sea segura y cortar a mano, tienes muchas opciones, pero en esta web puedes ver información al respecto.

Tipos de jardines verticales

Existen diferentes formas de instalar una pared de cultivo, además de los distintos materiales con los que se puede construir. A partir de eso, se clasifican los tipos de jardines verticales:

  • Jardín diseñado con bolsillos: Se tratan de bolsas de cultivo para la pared, que no son más que pequeñas bolsas individuales donde se insertará la planta antes de instalarla a la pared;
  • Muro verde con un sistema modular: Para este diseño, se utilizan módulos en forma de cajones, de manera que puede ser de la forma y tamaño de la preferencia del comprador, que se encajan sobre una estructura pre montada, generalmente de metal, que se posa contra la pared, cubriéndola totalmente;
  • Muro vegetal ecológico: Se le da ese nombre pues utiliza materiales reciclados para el montaje de las plantas, como plástico reciclado, envases de sodas o incluso madera. Se caracterizan por su ligero peso, lo cual brinda una mayor facilidad a la hora del montaje, y su alta durabilidad;
  • Jardín vertical artificial: Tiene las mismas características y el mismo modelo de construcción que cualquier muro vegetal. La única diferencia es que este modelo utiliza plantas falsas, o artificiales, en lugar de plantas naturales;
  • Jardín con sistema flotante: En lugar de utilizar plantas colgantes, como generalmente se hace para cubrir la pared, este diseño se crea colocando macetas en la parte superior, que a medida que van creciendo, van ocupando la pared de manera vertical, por la gravedad.

¿Cómo construir un jardín vertical?

Una vez que se aclararon los tipos de muros verdes, las diferentes maneras de instalación y la versatilidad de los materiales, se explicará, de forma general, una manera de instalar una pared de cultivo casera, incluso para los que no presentan mucha destreza en la jardinería.

1.- Lo primero que hay que tomar en cuenta a la hora de instalar un muro verde es su ubicación, pues no es lo mismo utilizar una pared en el exterior a instalarla dentro de la casa o en un balcón, pues el tipo de luz, el modo de riego y qué plantas se utilicen van a variar dependiendo de la ubicación del muro.

Es importante tomar en cuenta la resistencia de la pared donde se ha decidido hacer la instalación. Debe ser una pared firme, que soporte el peso y el posicionamiento de los materiales. Además, hay que asegurar que la pared no cuente con ninguna instalación eléctrica o tubería importante.

Una vez se haya seleccionado el sitio adecuado, se debe cubrir la pared con una lámina impermeable (que suelen ser de plástico), con el fin de evitar que el sistema de riego de las plantas no cause filtraciones en la pared.

2.- Una vez seleccionada la posición del jardín, se debe determinar el diseño del mismo. De aquí hay que basarse en los tipos de jardines que se mencionaron anteriormente, seleccionando el que cuente con materiales más apropiados para el espacio y la decoración del ambiente donde se colocará el muro.

El diseño tiene que estar muy bien pensado, pues la clave de los jardines verticales es la estructura en la que deben ir posicionadas las plantas, brindándoles un buen soporte para que desarrollen las condiciones óptimas de supervivencia.

3.- El sustrato que se utilizará en el jardín: Esto no varía mucho de los jardines tradicionales. Sin el sustrato apropiado, las plantas no crecerán y, al poco tiempo, se marchitarán, dejando como resultado un muro seco.
Para evitar que eso ocurra, hay que invertir en sustratos que garanticen el crecimiento adecuado de las plantas, uno que sea ligero y aporte los nutrientes necesarios.

Es importante que, al colocar la tierra donde se van a trasplantar las plantas, ésta no debe tocar directamente el fondo de la maceta (o el lugar donde se vayan a cultivar las plantas, dependiendo del diseño), pues las raíces requieren espacio suficiente para crecer.

4.- El tipo de vegetación que se colocará en el mural. El tipo de plantas y la ubicación deben ir tomadas de la mano, pues el tiempo de vida y salud de las plantas será determinado por las características del lugar donde se encuentren, como la temperatura, la humedad del ambiente, qué tanta luz solar recibirán las plantas, entre otros factores.

Por otra parte, la asociación entre las distintas especies de plantas también es otro factor a tomar en cuenta.

Entre las plantas ideales para recubrir la pared, se recomiendan las trepadoras o enredaderas, las cuales se ajustan perfectamente a este diseño, y crecerán adaptadas al modelo vertical. Como alternativa o complemento, también se sugieren la madreselva, la hiedra o el jazmín.

Tomando en cuenta cada uno de estos factores, y con el cuidado y mantenimiento que las plantas necesitan, el crecimiento y la vistosidad de cualquier pared de cultivo será un éxito, revistiendo cualquier rincón de la casa sin vida, convirtiéndolo en una verdadera pieza artística.

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