A la hora de climatizar la vivienda, las calderas de gas son el sistema más demandado por el amplio abanico de ventajas que ofrecen. Para su correcto funcionamiento es fundamental el mantenimiento y reparación de calderas periódico.

La revisión de la caldera es obligatoria cada dos años, y debe realizarla una empresa experta como www.oscagas.es/. Además, la inspección integral de la instalación, incluyendo tuberías llaves y contador, debe hacerse de forma obligatoria cada cinco años. 

¿Qué es la revisión de la caldera?

La revisión de la caldera es obligatoria cada dos años para aquellos aparatos con una potencia de hasta 70 kW. En el caso del País Vasco, la revisión tiene que hacerse anualmente. Tú como propietario de la caldera eres el principal responsable de que la revisión se realice en plazo. 

Las calderas cuya potencia es superior a los 70 kW también se revisan una vez al año. 

En cuanto a las calderas comunitarias, se revisan mensualmente. Estas revisiones las realizan técnicos autorizados de la empresa con la que la comunidad de vecinos tiene contratado el servicio de mantenimiento. 

Ahora bien, ¿quién puede hacer la revisión? Es fundamental que sea un profesional autorizado y certificado. El técnico puede ser de la propia compañía comercializadora de gas o, si lo prefieres, de una determinada marca de calderas.

¿Y la inspección de la caldera?

Ojo, no hay que confundir la revisión de la caldera con la inspección porque son cosas diferentes. La inspección debe realizarla un profesional autorizado cada cinco años, a excepción del País Vasco donde es cada cuatro años. En este caso, es la compañía distribuidora del gas quien se encarga de ponerse en contacto contigo, aproximadamente tres meses antes de la fecha. 

Para que todo resulte más sencillo, lo mejor es que contrates un servicio de mantenimiento integral con una empresa de calidad y confianza que se ocupe tanto de las revisiones como de las inspecciones. Un servicio 360º que te cubre la revisión, la inspección y, además, posibles averías. Seguro que ya sabes que las cosas se estropean cuando más falta hacen. En el caso de las calderas, la avería llega en el día más gélido del invierno. Pues bien, en ese momento merece la pena contar con los servicios de una empresa que se encargue de su reparación en tiempo récord. 

Ojo con las estafas del gas

En los últimos meses son muchos los supuestos profesionales que llaman a la puerta señalando que vienen para la revisión y que son técnicos autorizados. Se presentan en casa sin previo aviso y simulan que hacen la revisión. Luego, preparan una factura de hasta 500 euros por supuestas averías. Esta es una estafa dirigida en la gran mayoría de casos a personas mayores que viven solas. 

Para evitar este tipo de situaciones, lo primero y más importante es confiar en profesionales del sector. El hecho de que la caldera o la instalación sea manipulada por operarios no cualificados es muy peligroso ya que el riesgo de accidente es alto. Además, el técnico debe identificarse. En su certificado de instalador tiene que aparecer el número otorgado por la Dirección General de Industria, Energía y Minas.

En definitiva, respondiendo a la pregunta de quién y cuándo deben ser revisadas las calderas de gas, siempre técnicos cualificados. Los agentes que se ocupan de este tipo de labores de mantenimiento y reparación están certificados. Nunca pagues con dinero en metálico. El pago por la revisión de la caldera siempre se hace mediante un contrato de mantenimiento con el servicio técnico, de forma que tendrás que abonarlo en la siguiente factura.