Aplicación del BIM en el interiorismo: ¿cómo cambia a los hogares?

por Antoni

Esta nueva metodología colaborativa permite disfrutar de unas viviendas mucho más innovadoras y personalizadas.

Las nuevas tecnologías están revolucionando absolutamente todos los sectores que se puedan imaginar. Los smartphones, las tablets, los ordenadores y, sobre todo, internet, han hecho que nuestro día a día sea muy distinto a como podría ser hace tan solo 5 años, sobre todo a nivel profesional.

Muchas empresas y equipos están descubriendo nuevos métodos, explorando nuevas formas de llevar a cabo su trabajo con herramientas más eficientes, con metodologías que facilitan una mayor coordinación y mejores resultados. Hay sectores en los que la influencia de la tecnología se nota mucho más, y entre ellos están la arquitectura y el interiorismo.

Sí, el interiorismo, esa rama dedicada a la decoración y estructuración de las habitaciones y salas de cualquier vivienda o recinto, también está sacando mucho partido de los nuevos avances tecnológicos y los métodos que van de su mano. De hecho, los estudios especializados más vanguardistas ya no saben vivir sin la metodología BIM aplicada al interiorismo.

¿Y qué es eso? Y mejor aún, ¿cómo influye en el diseño y distribución de las viviendas? Pues la verdad es que influye mucho más de lo que parece a simple vista.

¿Qué es BIM y qué tiene que ver con mi casa?

BIM es una base de datos que abarca todo lo relacionado con un proyecto, sea del tipo que sea. Gracias a ella, todos los miembros de un equipo multidisciplinar pueden acceder a una plataforma centralizada donde está toda la información que necesitan, como también en la que depositar los datos que tienen para compartirlos con sus compañeros.

Su nombre es, en realidad, la composición de las siglas Building Information Modeling (lit.: Modelado de Información de Construcción), y se usa también para hablar de una metodología de trabajo. Su aplicación se centra principalmente en el ámbito de la arquitectura y la construcción, dos campos que van ligados al interiorismo.

Y es que su mayor particularidad es que, con el BIM, los trabajadores pueden tener acceso a un modelo que muestre el proyecto al completo. Así, pueden ver de antemano el resultado final, como también comprobar qué repercusiones tendrá cualquier modificación que pongan en marcha, a todos los niveles. Todo esto, además, aderezado con la naturaleza colaborativa a la que contribuye el tener una gran base de datos abierta a todos los que trabajan en el proyecto.

A día de hoy, se está extendiendo tanto que es raro el equipo de arquitectura que no recurre a él. De hecho, cualquiera puede aprender sobre BIM siguiendo alguno de estos cursos, sin ir más lejos. Ahora bien, ¿cómo repercute contar con un sistema como este a la hora de plantear el interior de una vivienda o recinto? Vamos a verlo.

La influencia clave del BIM en los proyectos de interiorismo

Lo primero que facilita el BIM es el acceso a toda la información sobre los elementos que conforman la construcción del recinto. Es decir, se puede consultar rápidamente tanto las formas geométricas como los materiales y visualizaciones tridimensionales del conjunto de un plumazo. Todo a través de realistas simulaciones que reflejan con una precisión casi absurda la realidad.

Esto ya de entrada permite tener una estimación de costes muy precisa casi desde el primer momento. Los estudios pueden elaborar presupuestos con un margen de error muy reducido, ya que el estudio previo les ofrece resultados que solo cambiarán en caso de que decidan cambiar de rumbo durante la ejecución del proyecto.

De hecho, al plantear los diseños, la facilidad con la que se implementan los cambios es bastante importante. En el preciso instante en el que se altera algo de un modelo tridimensional, queda reflejado en todos los planos vinculados a este. Todo esto se lleva a cabo además en tiempo real, lo que evita desfases y problemas de comunicación entre los diferentes departamentos implicados.

Y es algo que no solo se extiende a lo estructural. Las librerías disponibles para las bases de datos BIM permiten trabajar también con mobiliario de todo tipo. Eso permite que los estudios puedan trabajar siempre con una orientación real sobre el resultado final para valorar cuál es el mejor camino a seguir para conseguir el estilo y las sensaciones deseados.

Viendo todo lo que hemos comentado hasta ahora, es fácil entender hasta qué punto es influyente el BIM en materia de interiorismo. Ha cambiado por completo la forma en la que se trabaja, agilizando los proyectos y permitiendo tanto a empresas como a clientes conocer datos mucho más fiables y precisos, amén de tener un mayor grado de satisfacción con los resultados finales.Esta metodología ha cambiado por completo la forma de trabajar en arquitectura y hasta en decoración, y sus aplicaciones poco a poco se están expandiendo a más horizontes.

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