Amigurumi: la técnica que se ha puesto de moda

por Antoni

La palabra amigurumi viene de Japón y, se podría traducir como peluche tejido. Se trata de una técnica que está de moda en el país oriental y que se ha ido expandiendo a Europa y a otros países de todo el mundo. Es una técnica sencilla, siempre que se tengan todas las herramientas y materiales que se necesitan. 

Para llevar a cabo trabajos de amigurumi hay que tejer. Principalmente, se tejen muñecos pequeños, utilizando para ello técnicas como el ganchillo o el crochet. Lo habitual es que los muñecos tengan formas de animales domésticos, como conejos, perros o gatos, aunque también son famosos los ositos. 

Los tejedores de amigurumis más experimentados pueden probar a realizar otro tipo de muñecos que adopten formas de comida o plantas, o incluso de accesorios para ponérselos, como un sombrero, un bolso y elementos de bisutería. 

¿Qué materiales se utilizan para realizarlo?

Siempre que se va a realizar alguna creación amigurumi, los dos elementos esenciales que no pueden faltar son lana e hilo. Si bien es cierto, estos materiales pueden variar según lo que se haya elegido, de esta forma, se pueden elaborar amigurumis con lana de oveja, que cuenta con un mayor grosor, o también, fibras sintéticas como pueden ser, por ejemplo, el spandex o el acrílico.

Por supuesto, además de estos primeros elementos, tampoco pueden faltar las agujas. En este caso, los amigurumis se tejen y es por ello que suelen utilizarse agujas de crochet o los conocidos como ganchillos. En el caso de elegir estos últimos, el tamaño dependerá de lo que ponga la etiqueta de la madeja que se haya elegido para tejer el amigurumi.

Es muy importante fijarse bien en este dato, puesto que la tensión del tejido, va a depender en gran medida de la relación existente entre el propio ganchillo y el grosor de la hebra. Para que el amigurumi quede perfecto, el tejido debe estar ajustado, y de esta manera, no se verá el relleno utilizado. Asimismo, debe tener cierta holgura para que la creación mantenga la apariencia del peluche.

Con respecto al relleno utilizado, normalmente es de algodón, espuma o pluma sintética. Hay que decir que, últimamente, se ha puesto de moda también utilizar telas recicladas, arroz, arena o incluso garbanzos. En cualquier caso, el material elegido para el relleno va a depender de la apariencia que se quiere conseguir. De esta forma, el amigurumi podrá ser más o menos pesado, de un mayor o menor tamaño con más rigidez. 

¿Qué tipos de amigurumis se pueden hacer?

Teniendo en cuenta la popularidad que están adoptando estos peluches, en la actualidad existen numerosos patrones amigurumi para realizar todo tipo de creaciones. Esta técnica se puso de moda para tejer muñecos, sin embargo, los más expertos crean otros diseños simulando múltiples elementos de la vida cotidiana o incluso complementos de ropa. 

La forma más popular y básica utilizada para crear un amigurumi es la esfera, sin embargo, como esta técnica es bastante versátil, permite poder crear muchas otras formas, ya sea con un cierto volumen o de forma plana.

Para crear un amigurumi, los mejores aliados son la creatividad y la imaginación, aunque existen diferentes webs que ofrecen patrones para comenzar a tejer con esta técnica. En este sentido, el osito de peluche es todo un clásico, por este motivo, es recomendable comenzar con un muñeco como éste. Se debe tejer en espiral, y para crearlo, hay que utilizar un ovillo que sea el color principal y otro con un color secundario de contraste. No puede faltar el relleno, un marcador, tijeras y una aguja de lana y otra de ganchillo (2 mm).

Otro patrón común son los conejitos, que se elaboran de manera muy parecida a los ositos de peluche, añadiéndole un par de ojos de seguridad de unos 6mm.

Y para hacer patrones más elaborados, uno de los más populares es el clásico sombrero alado. Se trata de un patrón de una sola pieza y para tejer, hay que diferenciar la base del sombrero y el ala, todo ello tejido en espiral. En este caso, hay que utilizar dos ovillos de trapillo papel, un marcador, tijeras y dos agujas, una de lana y otra de ganchillo de 3,5 mm.

Para poder cambiar la talla del sombrero, solo hace falta utilizar diferentes agujas. Así, cambiando a un número superior, se conseguirá un sombrero de mayor diámetro para los adultos, mientras que si la aguja tiene un número menos, el tamaño disminuirá y será ideal para los niños.

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